jueves, 22 de noviembre de 2018

Carta abierta de un médico cubano a Jair Bolsonaro

Por: Yonner González Infante

Bolsonaro, hijo mío, cuando el Sr. dice que Cuba se queda con mi salario yo sólo pienso en las siguientes cuestiones:
  1. Yo acepté los términos de este contrato por libre y personal determinación.
  2. Consciente de que con ese dinero, mi madre, hermanos, sobrinos, primos, tíos, vecinos, mi familia toda, tiene garantizado el cuidado de su salud sin pagar nada.
  3. Consciente de que mi formación como médico es gracias a la creación de universidades públicas en todo el territorio nacional. Donde los hijos de albañiles, abogados, campesinos, empleados de servicio y de correos, médicos, etc., comparten la misma aula sin discriminación por sexo, color, ideología o riqueza. Eso, Bolsonaro, se llama igualdad. Cosa que usted no conoce, porque no existe en un país donde la corrupción y los privilegios políticos acaban con la riqueza de Brasil.
  4. Tengo el coraje de trabajar para el pueblo brasileño aún sin recibir ese salario del que usted habla. Porque yo no trabajo sólo por una cuestión económica. Trabajo porque me gusta mi profesión, porque jamás he pretendido hacerme rico a costa de los pobres. Porque jamás voy a usar la política como medio de vida. Porque jamás voy a engañar a los pobres con falsas promesas. Porque jamás voy a plantar el odio y la discriminación en el corazón de nadie. Porque voy a pensar bien las cosas antes de hablar para no tener que hacer como usted (que pide disculpas todos los días por las locuras que habla).
  5. Sí, puedo traer a alguien de mi familia, pero no lo traigo porque, Sr. Bolsonaro, el pobre tiene que tener prioridades en la vida y para mí la prioridad es ayudar a mi familia, aún más que comprar un pasaje aéreo sabiendo que en casa tenemos otras necesidades y prioridades.
  6. Sé también que usted cuenta con el apoyo de una pequeña parte de mis colegas que, por motivos políticos y económicos, creen que es mejor enriquecerse de dinero y no de amor, experiencia, valores morales, patriotismo, dignidad. Porque puedo no estar de acuerdo con mi salario allí en Cuba. Puedo incluso no estar de acuerdo con el sistema político de Cuba. Pero tampoco tengo porque difamar a mi país. Yo vi eso también en los brasileños pobres, mayoría en Brasil. A ellos les gusta Brasil, aquel pueblito donde nacieron, sólo que con certeza les gustaría que ese mismo Brasil que tienen en el corazón tuviera igualdad, pobreza cero, hambre cero, discriminación cero, violencia cero, corrupción cero, salud y educación de calidad. Pero aún así, en el Brasil imperfecto, les gusta su país.
  7. El Sr. dice que los cubanos “se están retirando del programa Más Médicos por no aceptar revisar esta situación absurda que viola derechos humanos”. No Bolsonaro, lo que realmente viola los derechos humanos es privar a los pobres de Brasil del acceso a la salud por no concordar con otras ideologías políticas. Porque usted quiere cambiar las reglas sin preguntarle a los beneficiarios del programa si realmente los cubanos hacen el trabajo de la manera que tiene que ser. Porque aquí, en Brasil, nosotros tenemos preceptores brasileños, estamos haciendo un curso en medicina familiar, todo bajo la supervisión de excelentes profesionales brasileños. No estamos aquí en cualquier rincón haciendo las cosas por capricho, no. Ahora viene a decir que estamos disfrazados de médicos. Aquí el único disfrazado es el Señorón y todos los que apoyan su absurda visión de la realidad. El Sr. sólo está luchando por los privilegios de la clase médica, de la clase política. Lamentable! Sí, Sr. Bolsonaro, lo que resulta lamentable es ver cómo un tipo sin conocimientos de nada, solamente de armas, consigue salir electo presidente. Y más lamentable aún fue ver como algunos pobres votaron por usted. Dios tome cuenta de los pobres. Dios toma cuenta de Brasil.
  8. Quien estudió en la época de los libros, quien estudió en la época que las investigaciones eran hechas en los libros y no a través de Google o en Internet, merece respeto. Quien luchó por la vida y lloró por la muerte de una persona o de un niño merece respeto. Quien fue allí, donde para muchos es el fin del mundo, para cuidar de los enfermos, merece respeto. Quien se quedó lejos de su familia para devolverle la sonrisa a un anciano o a un niño merece respeto. ¿No es para quitarse el sombrero? Es absurdo que 66 países en el mundo se están beneficiando de nuestra labor y viene usted a decir q nos disfrazamos de médicos. Peor aún es dudar de que alguien quiera ser atendido por los cubanos.
Pido respeto por mis colegas.
Pido respeto a la libre elección de mi pueblo.
Pido respeto a los pobres e ignorantes.
Pido respeto por la medicina pública.
Pido también al Sr. estudiar lo que significa el amor al prójimo.
Lo que significa Patria.
Lo que significa dignidad.
Lo que significa diplomacia.
Lo que significa medicina familiar.
Lo que significa igualdad.
Lo que significa respeto de pensamiento.
Lo que significa ser también el presidente de los brasileños pobres y no sólo el de los ricos y poderosos.
Salud y larga vida para el Sr.
Dios lo bendiga a usted y a su pueblo.

Brasileños reconocen labor de cubanos en Programa Más Médicos




PRENSA LATINA. El pueblo brasileño, organizaciones políticas y sociales reaccionan ante el fin de la presencia cubana en el programa Más Médicos, motivado por la actitud hostil del presidente electo, Jair Bolsonaro, y reconocen la labor de los galenos de la Isla.
El desempeño de los médicos cubanos y su preparación profesional ha sido uno de los temas más debatidos en la prensa y las redes sociales.
De hecho, una de las causas de la decisión de Cuba de no continuar con el programa que se lleva adelante desde 2013 es el cuestionamiento de Bolsonaro sobre la profesionalidad de los galenos cubanos y condicionar su permanencia a la reválida de su título.
Bolsonaro dio un tiro a los pies del pueblo brasileño: Médicos de Cuba y Brasil tienen desempeño similar en prueba exigida por , comentó en su cuenta en Twitter Paulo Teixeira, diputado federal y vicepresidente del Partido de los Trabajadores (PT).
En ese mismo ámbito del desempeño profesional de los especialistas de la Isla, comentó Caraol Pires del diario The New York Times en español, quien se hizo eco de un artículo publicado por el diario brasileño Folha de Sao Paulo, el cual refiere que médicos cubanos y brasileños preparados en el exterior tienen similares resultados frente a la prueba de revalidación exigida por el Colegio Médico brasileño.
No hay un argumento siquiera del bolsonarismo que se sostenga en pie, ironizó el periodista Xico Sá, líder de opinión con un millón de seguidores en Twitter, basado en un artículo que publicó el diario ExpressoEpoca.
Según el Ministerio de Salud, en cinco años de actuación de los profesionales cubanos en Brasil, no hubo registros de errores médicos ni se hicieron denuncias en ese sentido, refiere el texto.
Datos oficiales del Ministerio cubano de Salud Pública (MINSAP) señalan que en un quinquenio de labores del PMM, cerca de 20 mil colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359 mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios. Argumenta, además, que más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la Historia.
Preocupante la salida de los médicos cubanos de Brasil. Miles de brasileños sufrirán con la falta inmediata de médicos. Las políticas públicas deben ser conducidas de modo que prioricen a la población, no a la ideología, señaló en las redes sociales Weverton, senador por el Partido Democrático Laborista (PDT).
Tales argumentos confirman que, como explica la declaración del MINSAP del 14 de noviembre, el pueblo brasileño hizo del Programa Más Médicos una conquista social y confió desde el primer momento en los médicos cubanos. 

lunes, 19 de noviembre de 2018

Respuestas a las insidias: Salario, títulos, familia y el bien de los colaboradores cubanos en Brasil

Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.
CUBADEBATE. Desde 2016, cuando era diputado, Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, ha tenido al programa Más Médicos en el centro de su discurso ultraderechista, denostando de la formación del personal médico cubano y calificándolos de esclavos modernos y también los llamó cobras, mercenarios y agentes.
Tras su elección el pasado octubre, Bolsonaro ha abierto fuego permanente contra Cuba y el programa Más Médico en un lenguaje agresivo y ofensivo. Además de reiterar su cuestionamiento a la calidad y formación de los profesionales cubanos y exigírles que pasen un cuestionado exámen de reválida, Bolsonaro ataca los acuerdos triangulares OPS-Brasil-Cuba hablando de que Cuba se apropia de los salarios de los médicos y que no permite la presencia de sus familiares en Brasil.
En su afán de estar bien alineado con la administración Trump y con sus amigos de la ultraderecha anticubana, encabezados por el senador Marco Rubio, Bolsonaro es capaz de hacer añicos un programa de colaboración que le ha brindado atención de salud a millones de brasileños, especialmente a los más pobres de ese país, no pocos de los cuales nunca había tenido atención primaria de salud. No es de extrañar entonces la complacencia pública de la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental en EE. UU., Kimberly Breier, con las acciones anticubanas de Bolsonaro.
Desde el pronunciamiento del Ministerio de Salud cubano, el presidente electo de Brasil, la ultraderecha de ese país y sus congéneres de Miami repiten una y otra vez su discurso de insidias e intentan revertir las culpas del golpe mortal que le han dado a la asistencia médica de una parte significativa del pueblo brasileño.
Hagamos un repaso de verdades que desnudan las perversas insidias:

¿Cuba le quita el salario a los médicos en Brasil?

  • El MINSAP paga en Cuba el 100% de los salarios de los colaboradores. Aunque no están en Cuba preservan sus plazas y todas las garantías laborales y sociales de las que se son acreedores como trabajadores del sistema nacional de salud, y la protección y atenciones necesarias para sus familias.
  • Los colaboradores en Brasil no reciben salarios, porque no son empleados del sistema de salud, sino becarios que prestan servicios especializándose en servicios primarios de Brasil, que es lo permitido por la Ley Federal del Programa Más Médicos.
  • El gobierno de Brasil no paga salarios a la Organización Panamericana de Salud sino que paga por los servicios que la organización ha contratado al Ministerio de Salud Pública.
  • Los colaboradores que por elección personal deciden participar en el Programa Más Médicos bajo los auspicios de la OPS firman un contrato con el Ministerio de Salud Pública de Cuba por el cual deciden voluntariamente compartir ingresos para fortalecer el sistema de salud cubano.
  • Los colaboradores en Brasil reciben un estipendio para gastos personales y el Programa financia su alimentación, vivienda, transporte y seguro médico, lo que hace parte de sus ingresos.
  • Los colaboradores cubanos tienen vocación solidaria y prefieren compartir beneficios para el bien común de su país, en vez de defender una visión egoísta e individualista. Lo hacen no sólo en Brasil, sino en otros países que pagan por la prestación de servicios de salud cubanos.
  • Los aportes voluntarios de los colaboradores al sistema de salud han contribuido a financiar la reparación y rehabilitación de policlínicos, varios hospitales provinciales y los suministros de insumos, medicamentos y equipos para importantes programas como el de lucha contra el cáncer.
  • Hasta el cierre de 2017 se intervino en más de 2 700 consultorios y 327 policlínicos con acciones de reparación y mantenimiento.
  • Fueron introducidas 31 nuevas tecnologías y técnicas de avanzada, fundamentalmente en las líneas de desarrollo de las especialidades que dan respuesta a la solución de problemas priorizados de salud, así como los que requerían de tratamiento en el exterior.
  • Como parte de la adquisición de nuevas tecnologías y la renovación de otras, se importaron más de 5 000 equipos médicos, con un valor superior a 32,5 millones de dólares, priorizándose anestesia, la actividad quirúrgica y los programas materno infantil y de atención al grave, entre otros.
  • Esos recursos se revierten en los servicios universales, gratuitos y de calidad que el sistema de salud brinda a todo el pueblo de Cuba, incluidos los colaboradores a su regreso y sus familias, víctimas todos del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos que impide acceder de otra manera a dichos recursos.
  • Se reportaron en el 2017, 96 361 152 consultas médicas, 6 480 369 más que el año anterior, al tiempo que la actividad hospitalaria logró, por séptimo año consecutivo, más de un millón de cirugías, alcanzando la cifra más alta de la historia con 1 085 623 intervenciones quirúrgicas. De las cirugías mayores electivas, el 14 % fueron realizadas por mínimo acceso.
  • Los aportes de los colaboradores han contribuido a sufragar necesidades materiales de la formación gratuita en Cuba de médicos de otros países mucho más pobres, que en 55 años ascienden a casi 36 mil.
  • Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Cuba veta el contacto de los médicos con sus familiares?

  • El Ministerio de Salud de Cuba no prohíbe a los colaboradores relacionarse con sus familias y de hecho, la mayoría de ellos han recibido de visita a sus familiares en distintos momentos de su estancia en Brasil, además de que mantienen comunicación permanente con ellos, por diversas vías. Miles de familiares han viajado a Brasil en estos años y más de 300 están actualmente en Brasil acompañando a colaboradores.
  • Las reglas del Programa establecidas por el gobierno de Brasil regulan el acceso y convivencia de personas ajenas a la colaboración con los médicos cooperantes.
  • No todos invitan a sus familiares por diferentes razones personales ni todos los familiares están en disposición de viajar.

¿No están calificados los médicos cubanos? ¿No han sido examinados por las autoridades? ¿Qué se busca con las reválidas?

  • La Ley del Programa Más Médicos es clara en cuanto a cómo se acreditan los títulos de los médicos y el papel que desempeñan la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud Pública y las universidades cubanas de ciencias médicas en su acreditación.
  • Nuestros colaboradores tienen que someterse a exámenes previos antes de viajar a Brasil y a exámenes periódicos durante su estancia, conducidos todos esos exámenes por el Ministerio de Salud de Brasil.
  • Los médicos cubanos no son los únicos exceptuados de la reválida. Una ley de 2013 firmada por la presidenta Dilma Rousseff (12.871) exceptúa de la reválida durante tres años de servicio a todos los profesionales extranjeros y los brasileños graduados en el exterior. Dicha decisión fue prorrogada por el actual gobierno de Brasil, mediante la ley 13.333.
  • Según el Ministerio de Salud de Brasil han recibido esa excepción los 8332 cubanos que laboran en el programa y otros 451 médicos extranjeros de 15 países (de EE.UU, Rusia, Holanda, Austria, Portugal, España, Argentina, Venezuela, Siria, entre otros países); así como 2842 brasileños formados fuera del país y que se integraron al Más Médicos.
  • Los ofrecimientos de revalidación de títulos son engañosos porque el Colegio Médico se opone a ello: en Brasil hay miles de médicos graduados cuyos títulos no han sido revalidados. De cada 100 médicos que se presentan a examen, solo aprueban a 8.
    Esa es la forma de mantener regulado el mercado de la salud privada para garantizar sus enormes ingresos: menos médicos y más dinero. Por eso se opusieron desde el comienzo al Programa Más Médicos.
    Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Con esos agresivos pronunciamientos se garantizará la seguridad de los médicos cubanos?

  • Nuestros colaboradores prestan servicios en aquellos lugares a los que no quieren ir los médicos brasileños ni los médicos de otros países. Asumen los peligros por su vocación de salvar vidas.
    Por eso están en los lugares de más riesgo, en las comunidades de pobreza extrema, en favelas y barrios violentos donde incluso la policía no puede entrar. Están en los 34 distritos especiales indígenas y en 700 municipios que nunca conocieron antes un médico, en toda la historia de Brasil.
  • Hasta hoy el pueblo y el gobierno los han protegido, pero esa protección va a ser retirada por el nuevo gobierno

¿Los pronunciamientos de Bolsonaro y sus condicionamientos son “para el bien de los colaboradores”?

  • Es falso que se busque un bien. Sabemos bien que las insidiosas propuestas del nuevo presidente buscan desacreditar a los médicos, humillarlos, vejarlos en su dignidad, conducirlos a violar un contrato, a abandonar a sus compañeros y a la misión.
  • Si buscara un bien, por qué no resuelve antes la revalidación de títulos de los miles de médicos brasileños que no pueden ejercer y que tienen que abandonar el país porque les niegan las plazas.
  • Si buscara un bien se enfrentaría al Colegio Médico para permitir que sus propios compatriotas, graduados de medicina en Cuba, puedan aprobar el examen y acceder a puestos de trabajo en el sistema de salud brasileño.
  • Si buscara de verdad el bien de los colaboradores no los invitaría a separarse de sus familias y su país bajo el pretexto de unirlos con sus familias aquí. Esa invitación tiene un nombre: robo de cerebros.
    El presidente electo lo único que ha propuesto es una gran operación de robo de cerebros cubanos, semejante al Parole.
La mejor respuesta a la insidia de Bolsonaro la dio a la agencia de noticias AP el exministro de salud de Brasil Alexandre Padilha: “Bolsonaro no entiende que un médico no practica medicina solamente por dinero. Los médicos que trabajan en las áreas más pobres no piensan solamente en el dinero”.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Médicos cubanos en Brasil: ¿ponerle condiciones a la vida?

Por Lisandra Fariñas Acosta y Daina Caballero
Boticario es un pueblo perdido en la geografía nordestina de Brasil. Se encuentra en el municipio de Santo Amaro de Brotas, muy cerca de las costas de Aracaju en el estado Sergipe, pero a más de 1 600 kilómetros de la capital, Brasilia.
Es difícil asegurar si el reciente presidente electo de ese país sudamericano, Jair Bolsonaro, ha estado allí, si conoce el punto exacto del mapa donde se ubica este poblado. Más inaudito sería creer, quizá, que conoce la historia de María, una humilde y joven mujer de apenas 29 años, a la cual una doctora cubana le proporcionó el alivio.
Sin el diagnóstico de la doctora Reymeri Valderrama Pimentel, probablemente jamás hubiese podido combatir la Filariasis linfática, esa enfermedad desatendida, también conocida como elefantiasis, y altamente discapacitante.
«A nosotros, los médicos cubanos que actuamos en ese municipio, nunca se nos olvidará el rostro de María, antes y después del diagnóstico, y de su familia y vecinos, que cada día nos depositaron su confianza y permitieron que entráramos en sus vidas, a pesar de la barrera del idioma y otras culturales, que solo el amor, la profesionalidad y la humildad pudieron vencer», narró la especialista en el testimonio que diera a la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), a propósito del aniversario 55 de la cooperación médica cubana.
Fue en el año 2012 que el Instituto de Pesquisa Aplicada (IPEA) de Brasil, en un estudio realizado, anunció conclusiones aterradoras para el Gigante Sudamericano: faltan médicos, el tiempo de espera en las consultas es prolongado y es mala la calidad de la atención. En esos momentos la proporción de médicos por habitantes era de 1,8 por mil, según el IBEG (Instituto Brasilero de Geografía y Estadística), muy por debajo de otros países del continente y del mundo, por lo que culminó su análisis con la propuesta de llegar a 2,7 médicos por mil habitantes.
Si se miran estas estadísticas, puede comprenderse sin dudas que el Programa Más Médicos para Brasil, iniciado en agosto del 2013, era una urgencia. La esencia de Más Médicos, según declaraciones de la expresidenta Dilma Rousseff, iniciadora de este programa, no era traer más médicos extranjeros para Brasil, sino llevar más salud para el interior del país.
«La labor de los médicos cubanos en lugares de pobreza extrema, en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonía, fue ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estaduales y municipales de ese país y por su población, que le otorgó un 95 % de aceptación, según estudio encargado por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad Federal de Minas Gerais», reconoce la Declaración del Ministerio de Salud Pública que anuncia la salida de Cuba de este programa.
Esta realidad ya la destacaba durante la Convención Internacional Cuba Salud 2015 el que fuese en ese momento ministro de salud, Arthur Chioro: «Brasil tiene más de 500 años de historia oficial y es la primera vez que tenemos médicos en todas las aldeas indígenas. Ese pueblo, unos 800 000 hermanos, nunca tuvieron la garantía de tener un equipo de salud».
Más Médicos ha llegado a las poblaciones de la Amazonía, de las regiones semiáridas y al mismo tiempo a las zonas rurales de difícil acceso, y a la periferia de las grandes ciudades. «En Sao Pablo viven millones de personas, y en su periferia miles de ellas no tenían atención médica», significó Chioro.
Más de una vez se patentó la satisfacción de las autoridades brasileñas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el pueblo brasileño con el Programa. «Estamos muy satisfechos porque el 90 % de los médicos brasileños que participan de esta experiencia indican a sus colegas brasileños que vengan para este programa, porque vale la pena. Este ambiente de éxito, credibilidad y calidad tenemos la obligación moral de compartirlo con el Gobierno de Cuba, la OPS, y con los médicos de otros 30 países que también atendieron nuestro llamado y dan su contribución para que Brasil tenga una cobertura universal de salud», apuntó en ese encuentro el titular brasileño.
Al mismo tiempo, expresaba la necesidad de continuar fortaleciendo la atención primaria con la apertura de nuevas facultades de Medicina y nuevas becas de residencia médica. «Estamos transformando las estructuras de nuestro sistema de salud para que en diez años tengamos capacidad de proveer con más médicos brasileños este programa. Contamos con la cooperación de Cuba siempre, porque sabemos que este pueblo hermano tiene con Brasil una postura de mucha solidaridad y compromiso», dijo.
Más Médicos ha llegado a las poblaciones de la Amazonía, de las regiones semiáridas y al mismo tiempo a las zonas rurales de difícil acceso y a la periferia de las grandes ciudades. Foto: Araquém Alcántara
LA DIGNIDAD VISTE DE BLANCO
Lo que ocurrió con el Programa Más Médicos en Brasil iba más allá de apoyar la estrategia de salud familiar y garantizar la atención primaria. El aporte mayor, en el que los médicos cubanos son escuela, era la trascendental contribución que los profesionales de la salud de la Mayor de las Antillas estaban dando en esta nación, a esa nueva manera de cuidar la salud de las personas: la de prevenir las enfermedades y concebir al individuo como un ser biosicosocial, no ajeno al entorno que le rodea. Los médicos cubanos iban sanando, sin dejar de lado las causas de las causas que determinan la enfermedad.
La doctora Maritza Gómez Hernández cuenta a Granma que trabajó durante tres años en Río Grande del Sur, el estado más al sur del país, en un barrio muy pobre con una población muy grande. «Laboré junto a otro médico brasileño y fue una experiencia maravillosa intercambiar conocimientos, y que profesionales de otras partes del mundo pudiesen constatar nuestros puntos de vista, la manera de hacer de la medicina cubana y por qué su alto prestigio.
«La población se benefició mucho con la presencia de los médicos cubanos. Es que tenemos algo que tratamos de enseñarles, que se llama humanidad, y que tiene que ver con la formación que recibimos como médicos aquí en Cuba. Día tras día trabajamos, hicimos visitas domiciliarias, tratando de solventar las carencias de salud de los más necesitados. Nunca antes habían tenido una atención similar, algo que reconocen los propios pobladores», explicó.
«Trabajé estos tres años en el mismo lugar, me gustó hacerlo, teníamos un círculo de hipertensos y diabéticos de 25 integrantes, que eran atendidos una vez a la semana. Llegamos a poder controlar toda esa población que al inicio no sabía ni el nombre de los medicamentos que tomaba», rememora la galena, quien arribó a la Patria en la madrugada de este jueves, con la misión cumplida, como parte de un grupo de 196 colaboradores de la salud, que se encontraban en Brasil, laborando en el Programa Más Médicos.
Ellos arribaron al aeropuerto Internacional José Martí a pocas horas de que fuese dada a conocer la Declaración del Ministerio de Salud Pública, que denuncia las modificaciones anunciadas por Bolsonaro, las cuales suponen «condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la OPS y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la OPS y el Ministerio de Salud Pública de Cuba».
El relevo que debían tener, una vez concluida la tarea asignada, ya no estará disponible para el pueblo brasileño, «ante las acciones de un nuevo presidente que aun cuando no ha comenzado a realizar sus funciones en el cargo, está tomando medidas ultraderechistas para condicionar la misión médica en Brasil, y Cuba no aceptará esas condiciones», dijo a Granma la doctora Anabel Mariedo Oropesa.
«Regresamos hoy, y así lo harán nuestros colegas, con toda la dignidad del mundo, dejando una bella historia escrita por todos nosotros para ese pueblo que tanto lo necesita y que aprendió a amar a Cuba y a sus médicos», reafirmó la especialista quien laboró al Nordeste del país, en el Estado de Tocantis.
«Les damos la bienvenida a la Patria, a un bastión del coraje y los principios, para todos los médicos y profesionales internacionalistas que cumplen misión en Brasil y en otros países», expresó la viceministra de salud, Regla Angulo Pardo, quien los felicitó por el compromiso y empeño demostrado, a nombre del Ministerio de Salud Pública, del Partido, y también del pueblo.
Para el doctor Lisván Cala Rosabal, la actitud del presidente Bolsonaro «demuestra que tiene un desconocimiento de la realidad de la medicina cubana y de los miles de brasileños a los que el Programa Más Médicos les permitió el acceso a un derecho como la salud. Al mismo tiempo, subestimó la dignidad del pueblo cubano.
«Más Médicos fue una gran experiencia, que permitió disminuir la inequidad de la población brasileña y posibilitar su acceso a un derecho fundamental, que es la salud y la vida. Más del 80 % de los médicos de la atención primaria de salud, en el municipio donde me ubicaron, son cubanos», dijo a Granma el especialista en Medicina General Integral.
El doctor Eris Lázaro Bermúdez trabajó estos últimos tres años en Panaíba, un municipio de Brasil del Estado de Piauí. Para él, es importante que se sepa que el pueblo brasileño es muy similar al cubano en cuanto a la afectividad, «el cariño que se recibe de ellos. Desde el momento que llegamos fuimos acogidos y se identificaron con nosotros».
Habla entonces de lo difícil que fue dominar el idioma, la comunicación, «sobre todo con las personas de mayor edad, independientemente del curso de preparación que habíamos pasado en Cuba. Cada región tiene su diferente pronunciación y aceptación de las palabras, pero conseguimos adaptarnos, sortear ese obstáculo, con la única meta de poder atender a cada una de las personas necesitadas. Porque para la medicina cubana, la comunicación médico-paciente es esencial», apuntó a este rotativo.
Es lamentable que el presidente Bolsonaro no reconozca todo este trabajo, insistió la doctora Maritza Gómez Hernández.
«No sabe el valor de lo que está perdiendo. Pero nosotros seguiremos en el combate, dispuestos a trabajar donde se necesite y ayudar. Estamos listos».
Y quien escuchara el modo en que vibraron las notas del Himno Nacional, y el explícito apoyo que dieron los galenos a la Revolución y sus líderes, no dudaría de que a la entereza, a la salud, a la vida… no se le condiciona.
LA POBLACIÓN BRASILEÑA SERÁ LA MÁS AFECTADA Y EL MUNDO LO SABE
«Con dignidad, profunda sensibilidad, profesionalidad, entrega y altruismo, los colaboradores cubanos han prestado un valioso servicio al pueblo de Brasil. Actitudes con tal dimensión humana deben ser respetadas y defendidas».
Estas fueron las palabras del Presidente cubano en Twitter, respecto a la decisión del Ministerio de Salud Pública de Cuba de culminar la misión cubana en Brasil, denominada «Más médicos», luego de que Jair Bolsonaro, presidente electo de ese país, declarara que realizaría modificaciones con respecto a dicho programa de salud.
Luego, el mandatario agregó en otro tuit: «Con la frente bien en alto, ustedes son un ejemplo insuperable de humanismo y dignidad. Los que piensan vanidosamente solo en sí mismos no pueden entender la esencia de nuestras convicciones internacionalistas. #SomosCuba».
Similares han sido los pronunciamientos de denuncia en medios latinoamericanos, brasileños y del mundo, así como en las redes sociales, frente a la posición del presidente electo de Brasil. Desde instituciones brasileñas, figuras políticas, intelectuales, movimientos y organizaciones sociales dentro y fuera del país sudamericano, han expresado su respaldo a la labor realizada por los galenos durante los cinco años de la misión.
Gleisi Hoffmann, presidenta nacional de Partido de los Trabajadores de Brasil (PT), denunció «el irrespeto, las amenazas y la violencia con que Bolsonaro trata a Cuba, que provocan que Brasil pierda acceso a la medicina cubana, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como ejemplo para el mundo».
«En algún tiempo, con nuestra lucha, volveremos a ser el país que ustedes, amigos cubanos, conocieron en el contacto con nuestro pueblo. Y estoy segura de que Cuba no faltará a Brasil, como no faltó a ningún pueblo del mundo que necesitó la solidaridad de los cubanos», dijo Manuela D´Avila, excandidata a vicepresidenta de Brasil junto con Fernando Haddad.
La también militante del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), calificó el fin de la participación de los médicos cubanos en la misión Más Médicos como una primera tragedia de la ideologización y de la locura persecutoria contra la izquierda que está en curso en su país.
Por otra parte, la presidenta del capítulo brasileño de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, la escritora Marilia Guimaraes, afirmó que recibía la noticia con mucho dolor, «Ya no tenemos cómo en este momento cambiar el rumbo. Pero nos sobra la esperanza de que existan nuevas posibilidades.
Estoy muy triste por el pueblo brasileño», expresó.
En tanto, el Movimiento Sin Tierra (MST) y la Red Nacional de Médicos Populares se refirieron a la obra de la medicina cubana y a la calidad humana y profesional de sus doctores, enfatizando que son «ejemplo de lo que la medicina puede ser para todos. Ejemplo de que las favelas, y la Amazonía pueden tener médicos. Ejemplo de que el pobre y el negro pueden ser médicos. Ejemplo de que el Estado debe garantizar la salud como un derecho. Ejemplo de amor latino».
Pero, sin duda, quienes más sienten la partida de los médicos cubanos son los hombres y mujeres, los niños y ancianos que, indignados por la autoritaria y poco coherente postura de su futuro presidente, ahora quedan en completa desprotección.
«Aún no lo tenemos como presidente (a Bolsonaro) y ya desprotege y debe a este pueblo 8 000 médicos», declaró a Prensa Latina el arquitecto brasileño Manoel Rocha.
Para nadie es un secreto, dice Rocha, oriundo de Río Grande del Sur, que «los médicos cubanos laboran en zonas inhóspitas y de difícil acceso, donde los brasileños no quieren ir y cuando ellos partan se dispararán, para mal, los índices de salud».
Según datos del Ministerio de Salud brasileño, en la actualidad existen 18 240 plazas del Programa Más Médicos en 4 058 municipios. Cerca de 8 400 de esas plazas están ocupadas por cubanos, repartidos en 2 885 ciudades.
Más de 1 500 municipios, la mayoría con menos de 20 000 habitantes, solo tienen médicos cubanos en su programa, porque están ubicados en lugares remotos y de pobreza extrema, donde los profesionales brasileños no quieren trabajar.

Rosa María Paya y el nuevo circo anticubano en Guatemala

La carpa de la agresión contra Cuba y otros países de América Latina se levantará en esta ocasión en Guatemala país que, además de ser uno de los más alto índice de pobreza en Latinoamérica, será sede de la XXVI Cumbre Iberoamericana del 15 y 16 de Noviembre del actual año 2018.
El evento tendrá lugar en la ciudad Antigua Guatemala, y como es de esperarse no faltaran provocaciones de la contrarrevolución cubana para tratar de desacreditar a Cuba y Venezuela.
Nuevamente, Rosa María Payá, será la estrella del show mediático que costean los  contribuyentes norteamericanos y cuyo gasto se  justifica a través de estructuras como la NED, organización con la que cuenta el Gobierno norteamericano para financiar la subversión contra aquellos países que no son de su agrado.
En el espectáculo, la vedette de la NED, contará además con el apoyo de la JuventudLAC, otro engendro creado para apoyar en América Latina el andamiaje de mentiras y falsedades, que busca encumbrar a la “turdesidente” y su descalabrado proyecto CubaDecide.
De acuerdo con el programa, los figurantes del último circo, además del descrédito contra Cuba y Venezuela, pretenden atacar directamente la figura del Presidente cubano, Miguel Díaz Canel Bermúdez, y exigir la realización de un plebiscito en Cuba para desmontar el Proyecto de la Reforma Constitucional.
Está prevista también la realización de varios eventos paralelos, con la intención de fortalecer la visibilidad de la derecha asociada a esta también llamada “refugiada turista”, algo al estilo de lo ocurrido en la pasada Cumbre de las Américas, en Lima, Perú.
Se realizará además la 3ra edición de la entrega del premio “Oswaldo Payá Libertad y Vida”, padre de la estrella, y de cuya muerte accidental culpa al gobierno cubano. Virtud que destaca como el mayor “talento” de esta artista del engaño. El premio deberá ser entregado por la nicaragüense Edipcia Patricia Duvón, miembro de la directiva de JuventudLAC y destacada activista en los ataques contra Cuba.
Llama la atención que en esta ocasión no se haya invitado a ningún otro miembro de la contrarrevolución. Algo que evidencia el protagonismo del que goza Rosa María Payá, -aun cuando vive fuera de Cuba, de avión en avión y hoteles lujosos-, por encima de cualquier de los llamados opositores de la Isla.
Esta paladín que tanto habla sobre la “Libertad, la Democracia, Los Derechos Humanos, Las Injusticias, El Hambre, La Miseria” en Cuba, debiera aprovechar su estancia en ese país centroamericano, quitarse los tacones, dejar la maleta en su lujoso hotel y recorrer Guatemala, para que, testigo de la pobreza imperante, conozca de primera mano cuál es la verdadera “democracia” y el respeto de los “derechos humanos” que ella, y sus amos, defienden.