miércoles, 17 de octubre de 2018

Los dominicanos merecen una información imparcial sobre Cuba



Resultado de imagen para bandera de cuba

Al iniciar una exploración bibliográfica para una investigación acerca del consumo informativo sobre Cuba en los principales periódicos de la República Dominicana, captó mi atención una entrevista titulada “Cubanos aspiran Díaz-Canel propicie el cambio en la isla” (Listín Diario,13 de octubre del 2018), realizada a un “politólogo” cubano nombrado Orlando Gutiérrez Boronat, invitado a un seminario organizado por el Centro de Pensamiento y Acción del Proyecto Nacional, ProNación, que dirige el exdiputado Pelegrín Castillo, según informó su cuenta de Twitter.
El título de la entrevista captó mi atención, precisamente, porque viene como anillo al dedo para el tema de mi investigación, ya que ejemplifica el tipo de enfoque informativo que implanta en la mente de los dominicanos una imagen de Cuba que nada tiene que ver con la realidad ni con la verdad que debiera primar, por elementales razones éticas, en el ejercicio de un periodismo mínimamente objetivo.
Una cita del entrevistado pone en entredicho su actitud como académico, al declarar que “El presidente Díaz-Canel tiene que tomar una decisión histórica, o va a ser el presidente títere de un partido totalitario o va a ser el presidente de los cubanos”. Ningún cientista social que se respete emplearía semejante lenguaje de propaganda política callejera. Y para colmo remarcó, con altanería, que “(…) debe tomar de manera rápida esa importante decisión”. Tales frases (denominadas operadores modales, en este caso, de obligación), no suelen emplearse categóricamente en los análisis políticos serios.
Debido a esa deficiencia profesional indagué sobre Orlando Gutiérrez Boronat en Internet y la búsqueda arrojó algo contrastante: una reseña de estudios universitarios (Wikipedia) y alarmantes denuncias de actividades terroristas, de acuerdo con una serie de artículos del escritor y profesor universitario cubano José Luis Méndez Méndez, titulados “Desobediencia civil de los terroristas de siempre” (ver en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2011/08/24/%E2%80%9Cdesobediencia-civil%E2%80%9D-de-los-terroristas-de-siempre-i/#.W8V-v7pFzIU ) y “Los terroristas de Miami en la época de Barack Obama” (ver en: http://www.cubadebate.cu/opinion/2012/01/29/los-terroristas-de-miami-en-la-epoca-de-barack-obama-i/#.W8VWtrpFzIU ). 
A partir de tales referencias el lector podrá comprender que las ideas expresadas por Gutiérrez Boronat están sesgadas y no provienen del corazón de la inmensa mayoría de los cubanos que viven y trabajan en la isla, esos que le han otorgado su confianza al presidente Díaz-Canel, quien fue acogido incluso por una amplísima representación de cubanos residentes en los Estados Unidos, durante su reciente visita a la sede de la ONU en Nueva York. 
La verdad es que el pueblo cubano, en su inmensa mayoría, rechaza el bloqueo comercial, económico y financiero del gobierno norteamericano contra Cuba, y mucho más los actos terroristas que han sembrado el luto en numerosas familias de la isla, poderosas razones por las que  jamás apoyaría las declaraciones de Gutiérrez Boronat. 
Por otro lado, la referida entrevista queda devaluada frente a los lectores que sí conocen la realidad cubana y su tensa dinámica de relaciones con los EE.UU., precisamente por el apoyo a organizaciones contrarrevolucionarias ubicadas en su territorio, entre ellas el Directorio Revolucionario Cubano, del cual Orlando Gutiérrez Boronat, el entrevistado, es su secretario general. Tómese en cuenta el financiamiento de USD 650, 000.00 recibido solo en el año 2017 por esa organización de Gutiérrez Boronat, proveniente de la National Endowment for Democracy, NED (dato que puede verificarse en: https://www.ned.org/region/latin-america-and-caribbean/cuba-2017/ ).  
Dígase, además, de paso, que la publicada entrevista a este individuo de documentado historial terrorista contra la revolución cubana, aunque su visita al país se deba a una invitación de una entidad privada dominicana, no contribuye para nada a las buenas relaciones dominico-cubanas. De modo que, de no tratarse de un desliz político del exdiputado Pelegrín Castillo, cabría pensar entonces que ha fijado una posición activamente adversa al proceso cubano. 
En suma, causa indignación leer esas declaraciones de Gutiérrez Boronat, que no reflejan el sentir de la mayoría de los cubanos residentes en República Dominicana y mucho menos el de nuestros compatriotas en la isla. El pueblo dominicano se merece un periodismo genuinamente orientador e imparcial al informar sobre lo que ocurre en Cuba y en cualquier parte del mundo. 
Me parece oportuna la ocasión para solicitarle al Listín Diario que entreviste y abra sus páginas a académicos cubanos residentes en tierra quisqueyana, para al menos ofrecerle al público lector dominicano el derecho a la verdad, que es también una forma de existencia de la justicia social. Tomado de ACENTO.COM

cubanos aspiran diaz canel propicie el cambio en la isla
Como si se tratase de una revelevante figura, el diario Listin Diario publica las opiniones de un reconocido mercenario, el acusado de terrorismo Orlando Gutierrez-Boronat, cubano residente en Miami  que evidentemtente no sabe absolutamente nada sobre la realidad cubana, presidente de Directorio Democratico Cubano, organización que compite con la Fundación Cubana Americana por los dineros que USA destina a las dizque organizaciones que provocarían un cambio en CUBA, dineros que terminan en los bolcillos de estos cabecillas.
Es tanta la ignorancia del entrevistado por Listin Diario, el mercenario Gutierrez-Boronat, que él afirma le corresponde al presidente de los Consejos de Estado y de Ministros Diaz Canel cambiar a CUBA, denostando, sesgando, el poder que le ha dado la propia contitución de CUBA al pueblo cubano para decidir su destino.
El mercenario desconoce el proceso, no vive en CUBA, no sabe nada de CUBA. Se crea una comisión que redactó los cambios a la constitución, luego, la Asamblea Nacional baja a que toda la población, centro de trabajo por dentro de trabajo, cuadra por cuadra, universidad por universidad, organizacion de sociedad civil por organización, se reunan y es el pueblo quien emite, en fuertes y democráticas discuciones, sus opiniones y provoca cambios, aceptación o exclusión de los tópicos tratados en dicha modificación. Luego de terminado ese proceso regresará a la asamblea con las modificaciones propuestas y de ahi a un plesbicito nacional que es quien al final decide si se aplica o no.
Guitierrez Moronat no es más que un vividor de las dádisdas de las ayudas USA... como otros... viven del "cuento" y cuentan "cuánto".
Guitierrez es mercenario, usa los dineros de una potencia extranjera (aunque es su nación, no CUBA) para atentar contra la República Socialista de CUBA.
No habla por los cubanos, no representa a nadie en CUBA y mucho menos al "pueblo", pues no vive en CUBA, ni visita CUBA, ni sabe quien está de moda en CUBA, ni conoce sus calles, su TV, su radio... vive en Miami, donde es solo quien preside una de las n organizaciones que viven del cuento de que ayudan a la isla con tal de recibir donaciones.
El mercenario radicado en Miami, desconocedor del proceso, es quien, de forma abusiva e irrespetuosa, se atreve a opinar sobre un tema que desconoce y el diario Listin Diario, de la mano de Ramón Pérez Reyes, se presta a manipular a su público al difundir opiniones de alguien que, evidentemente, miente. Tomado de ELMURO360

martes, 16 de octubre de 2018

Trump juega con los derechos para atacar a Cuba

Donald Trump
Apenas a unos días de que la Asamblea General de la ONU conozca, debata y vote por 27ma. vez consecutiva la Resolución que condena el largo y brutal bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, una «casualidad» intenta obstaculizarla y desacreditar a la Isla.
Vaya coincidencia, acaban de darle asilo político a uno que se presentó como periodista independiente perseguido, y al que —por cierto—, tuvieron durante seis meses detenido en una de sus prisiones del ICE, esas creadas para los inmigrantes indocumentados que llegan por la frontera sur, y que inhumanamente han servido para separar a miles de familias latinas, especialmente a los menores de sus padres.
Esta relación en tiempo, trae al escenario de los medios estadounidenses a ese nuevo comediantillo para tratar de enturbiar lo que es verdad y se sabe desde hace casi seis décadas, la principal violación de los derechos humanos de los cubanos reside en la dura vida, en los obstáculos para el desarrollo personal, colectivo y de la nación, que ha impuesto el bloqueo económico, financiero y comercial, sostenido a contracorriente de los intereses y aspiraciones comunes de dos pueblos vecinos a la convivencia civilizada.
Nada novedoso, lo sabemos, en el arsenal de la manipulación estadounidense, pero vemos que en lo que va de año la actual administración de la Casa Blanca ha intensificado su injerencia y sus ataques, centrados fundamentalmente en lo que ha sido siempre la farsa presentada como leit motiv para justificar las crueles sanciones: la supuesta violación por parte de Cuba de los derechos humanos.
El viernes, en un comunicado del Departamento de Estado que dirige el ex- jefe de la CIA, Mike Pompeo, se anunció el lanzamiento de una campaña a favor de los que llaman presos políticos, y en la misma la misión de EE. UU. ante la ONU y la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo han sido encargadas de la maniobra descarada en la que también está involucrado otro magro fantoche cargado de mala fe, el Secretario General de la OEA.
El injerencista ataque se perfilaba desde el pasado agosto, cuando las siamesas de la añeja y obsoleta agresión teleradial abrieron diz que «una línea de emergencia para recibir denuncias de violaciones de derechos humanos en Cuba» y trasladarlas a los organismos internacionales: «Estamos enviando un mensaje muy claro a Cuba, la línea dura es parte de la nueva política de los EE. UU.», vociferaba en los micrófonos, alguno de la «alianza estratégica» forjada en Miami.
Se trata de gastar —sin perder las ganancias personales que les reporte— los 15 o 30 millones dispuestos por el Congreso estadounidense para llevar su «democracia» a Cuba y los 29 millones de dólares para las transmisiones.
Ahora, el Gobierno que en junio se fue con el rabo entre las piernas del Consejo de Derechos Humanos de la ONU con sede en Ginebra, porque este le dijo algunas verdades sobre su actuar en el mundo como violador flagrante, busca caja de resonancia en el organismo mundial en Nueva York, para las mentiras contra la Isla bloqueada y olvida algo fundamental, la enorme viga que tiene en el ojo…
Justo también el viernes la publicación The Hill daba a conocer que la administración Trump está proponiendo revisar las regulaciones de las protestas frente a la Casa Blanca y en otros lugares emblemáticos de Washington D.C., bajo el pretexto de preservar esos lugares de herencia de la nación, un acto de represión que apunta a cerrar la libertad de expresión, denuncian no pocos.
El plan data de agosto cuando se expuso sin mucha fanfarria; sin embargo, dijo The Hill, los grupos de derechos civiles han sonada las campanas de alarma.
A comienzos de septiembre, el mismísimo presidente Donald Trump —en una entrevista que le hiciera el Daily Caller horas después de que el entonces nominado a la Corte Suprema de Justicia, Brett Kavanaugh, fuera «saludado» con protestas en el primer día de las audiencias de confirmación en el Senado—, sugirió que el acto de protestar debía ser ilegal. Ese mismo día mas de 70 personas fueron arrestadas por la policía del país que se levanta como «guardián y juez de los derechos humanos» en el mundo. Y no fueron estas ni las primeras, como tampoco las últimas de las detenciones masivas practicadas, desconociéndose cuántos esperan o están sometidos a procesos legales por participar en esas demostraciones que, supuestamente, protege la Constitución que le dieron los padres fundadores.
Que el disenso le da urticaria a Trump es conocido, incluso ha llegado a sugerir que los manifestantes debieran perder sus trabajos o ser enfrentados con violencia por expresar sus opiniones; así instó a los propietarios de la NFL (Liga Nacional de Futbol Americano) a que despidieran a los jugadores que se arrodillan cuando se escuchan las notas del Himno estadounidense en protesta contra la sistemática injusticia racial en EE. UU. Tampoco podemos olvidar que durante su campaña presidencial en 2016, cuando en varias apariciones públicas los manifestantes interrumpieron sus mítines electorales, con sus palabras alentó la violencia contra ellos.
En la supresión de los derechos de expresión, el mandatario cuenta también con el contubernio de las oligopólicas empresas de la comunicación, con potestad para acallar las voces contrarias no solo dentro de Estados Unidos sino a nivel mundial, incluso en las redes sociales en las que cierran páginas progresistas dedicadas a darle cobertura a las guerras de Estados Unidos y sus aliados, la brutalidad policial y otros temas que los medios corporativos por lo general soslayan.

EE.UU. tiene a millones de humanos sin derechos

Sin embargo, las más incontestables violaciones de los derechos humanos que comete a diario Estados Unidos no están contenidas en la censura a la libertad de expresión o el derecho a la protesta. Son las infracciones que dañan el derecho a la vida misma.
No mencionemos en detalles las guerras, las intervenciones y ocupaciones militares, la injerencia e intromisión en los asuntos internos de otros países, el fomento de golpes de Estado, el cínico estímulo a la subversión y al terrorismo, incluso al magnicidio, la imposición del neoliberalismo que ahoga la vida y la economía de otros pueblos, el desprecio a los convenios y al Derecho Internacional…
Detengámonos en las contravenciones hacia los suyos. Pobreza en la nación más rica del planeta, negación de la salud y de la educación para todos, injusticia en el sistema judicial y penitenciario, cárceles secretas, situación de discriminación hacia las minorías, salarios desiguales por sexo o color de la piel, persecución y detenciones arbitrarias de los inmigrantes, transgresiones electorales, y muchas más están entre las violaciones de los derechos de sus ciudadanos.
He aquí algunas cifras o datos: 46,7 millones de personas viviendo por debajo de la línea de la pobreza, de ellas 26 millones son mujeres. La cifra total representa el 14,8 por ciento de la población estadounidense; el 23,6 por ciento son hispanos y el 26,2 por ciento negros, los blancos representan el 12,7 por ciento. Más de 560 000 personas no tienen techo. Estos son datos de la Oficina del Censo de Estados Unidos.
Un estudio del Registro Nacional de Exoneraciones, dado a conocer el 7 de marzo de 2017, muestra que los estadounidenses negros tenían aproximadamente siete veces más probabilidades de ser condenados injustamente por asesinato que los estadounidenses blancos. Si el crimen involucra drogas, los negros inocentes tienen aproximadamente 12 veces más probabilidades de ser condenados injustamente que los blancos sin culpabilidad. Y en estas estadísticas de la discriminación solo en el aspecto del sistema judicial muestran también que los delincuentes varones negros recibieron condenas en promedio 19,1 por ciento más largas que las de los delincuentes varones blancos «en una situación similar».
En el aspecto de los estándares de vida, encontramos que el Instituto de Política Económica publicó un informe el 13 de febrero de 2017, que refiere que la riqueza promedio de las familias blancas es siete veces más alta que la riqueza promedio de las familias negras, y que la riqueza blanca media es 12 veces más alta que la riqueza negra promedio.
La brecha por género no es menos amplia. Las mujeres reciben solo el 64 por ciento del pago que reciben los hombres por un mismo trabajo y qué decir del desprecio que acaban de recibir cuando el Senado avaló al juez del Supremo nominado por Donald Trump y a quien se le acusó de violación en su época de escolar, pero no se le dio crédito a la acusadora.
Mucho más pudiéramos mencionar de las transgresiones dadas a conocer por sus mismos índices públicos. Entonces ¿Cómo se atreven a juzgar a otros?

jueves, 11 de octubre de 2018

Miguel Díaz-Canel está en Twitter: ¿Por qué? (+Infografías)

Desde CubaHora
Twitter ya es una plataforma consolidada en lo que a comunicación política se refiere. Ha sido utilizada por políticos, partidos, gobiernos, organizaciones internacionales, sociedad civil, medios de comunicación y ciudadanos. De hecho, se ha convertido en una de las redes socialespreferidas por el público para informarse y discutir sobre asuntos políticos.
En este sitio prima la inmediatez, lo que puede fomentar un intercambio fluido de la conversación y el debate entre los gobiernos y los ciudadanos. Entre las ventajas de su uso para la comunicación política, se encuentran también el constituir una fuente de información para la prensa y una vía para mejorar la relación con ella, así como su facilidad para, si se emplea bien, generar empatía con los líderes.
Según el último reporte de Twitter, existían como promedio 330 millones de usuarios mensuales activos al final de 2017, una cantidad nada despreciable de posibles actores para la diplomacia mundial.
Los líderes se expresan, se siguen unos a otros, ganan adeptos, realizan campañas, responden preguntas, movilizan, interactúan con los ciudadanos y entre sí, con ayuda de sus cuentas en Twitter. Lo que antes era un apoyo a su gestión, considerado complementario en su estrategia de comunicación, ha ganado fuerza y sistematicidad. También ha sido útil para crear y ejecutar estrategias de gobierno, ya que contribuye a estudiar las audiencias y los temas y problemas que más les interesan.

martes, 9 de octubre de 2018

“Apunte bien, usted va a matar a un hombre”


Por Juan Carlos Díaz Osorio
Dicen que al soldado que le apuntaba al Che para asesinarlo le temblaba la mano y él con esa valentía que le caracterizaba le dijo: “!Póngase sereno y apunte bien! Usted va a matar a un hombre”.  Solo que aquel hombre que recibía órdenes de la CIA no sabía que solo estaban despareciendo físicamente a Ernesto Che Guevara de la Serna, porque matarlo nunca lo mataron.
Fueron monstruos aquellos que asesinaron al Che y le cortaron las manos, pero al asesinarlo lo resucitaron y multiplicaron en millones de personas en todo el mundo, Che representa heroicidad, valentía, santuario, ejemplo, eso no muere con balas, porque no puede matarse.
El Che, de Argentina, de Cuba y del mundo, algunas personas lo comparan con El Quijote, por esa valentía y disposición de luchar contra la injusticia donde quiera que existiese. La diferencia era que el Che sí estaba cuerdo, sus gigantes no eran molinos de viento y tampoco eran gigantes; eran personas de tamaño natural, sin corazón y con miedo, solo que el miedo se les volvió realidad y el Che se volvió inmortal.
Che camina por las calles de Bolivia y de todos los lugares que amó, protegiendo a los hombres de bien y convirtiéndose en pesadilla de los que quieren arrebatarnos los sueños, seguro que Gustavo Villoldo Sampera, Félix Ismael Rodríguez Mendigutía y Julio Gabriel García García, responsables del asesinato del Che no previeron que eso pudiera suceder, ellos mataron al hombre, a lo que puede palparse, porque las ideas no se matan.