Dos grandes victorias nuestroamericanas

Por Ángel Guerra
Aplastante la derrota infligida el 23 de febrero por el chavismo al gobierno neo fascista de Estados Unidos y sus lacayos del Grupo de Lima. El montaje mediático de lo que se suponía el paso de la supuesta ayuda humanitaria fue una verdadera emboscada que, los enemigos del pueblo venezolano consideraron de antemano, sería letal. Maduro no podría pasar de “el gran día” que invocó la víspera el inefable Pompeo. Pero desde el desangelado concierto de pinochetistas, uribistas, nostálgicos de viejas glorias, o simplemente tontos, organizado por el magnate Richard Branson aquello no mostraba viso de seriedad. Peor aún con la llegada del fantoche secretario general de la OEA Luis Almagro y sus iguales, los presidentes Piñera, de Chile y Abdo, de Paraguay, recibidos por el colombiano Iván Duque, neoliberal y neofascista educado en la escuela del paramilitarismo. Todos en ropa de yatman y lentes de sol, como quien viene al Caribe de vacaciones. La víspera, Piñera tuiteó, con una seguridad digna de asombro, que estaría el sábado, junto a su colega Duque, repartiendo ayuda humanitaria “al pueblo venezolano”.
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, convocó a grupos sociales y políticos a solidarizarse con la nación sudamericana, en medio de las amenazas injerencistas de potencias extranjeras.