lunes, 19 de noviembre de 2018

Respuestas a las insidias: Salario, títulos, familia y el bien de los colaboradores cubanos en Brasil

Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.
CUBADEBATE. Desde 2016, cuando era diputado, Jair Bolsonaro, el presidente electo de Brasil, ha tenido al programa Más Médicos en el centro de su discurso ultraderechista, denostando de la formación del personal médico cubano y calificándolos de esclavos modernos y también los llamó cobras, mercenarios y agentes.
Tras su elección el pasado octubre, Bolsonaro ha abierto fuego permanente contra Cuba y el programa Más Médico en un lenguaje agresivo y ofensivo. Además de reiterar su cuestionamiento a la calidad y formación de los profesionales cubanos y exigírles que pasen un cuestionado exámen de reválida, Bolsonaro ataca los acuerdos triangulares OPS-Brasil-Cuba hablando de que Cuba se apropia de los salarios de los médicos y que no permite la presencia de sus familiares en Brasil.
En su afán de estar bien alineado con la administración Trump y con sus amigos de la ultraderecha anticubana, encabezados por el senador Marco Rubio, Bolsonaro es capaz de hacer añicos un programa de colaboración que le ha brindado atención de salud a millones de brasileños, especialmente a los más pobres de ese país, no pocos de los cuales nunca había tenido atención primaria de salud. No es de extrañar entonces la complacencia pública de la subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental en EE. UU., Kimberly Breier, con las acciones anticubanas de Bolsonaro.
Desde el pronunciamiento del Ministerio de Salud cubano, el presidente electo de Brasil, la ultraderecha de ese país y sus congéneres de Miami repiten una y otra vez su discurso de insidias e intentan revertir las culpas del golpe mortal que le han dado a la asistencia médica de una parte significativa del pueblo brasileño.
Hagamos un repaso de verdades que desnudan las perversas insidias:

¿Cuba le quita el salario a los médicos en Brasil?

  • El MINSAP paga en Cuba el 100% de los salarios de los colaboradores. Aunque no están en Cuba preservan sus plazas y todas las garantías laborales y sociales de las que se son acreedores como trabajadores del sistema nacional de salud, y la protección y atenciones necesarias para sus familias.
  • Los colaboradores en Brasil no reciben salarios, porque no son empleados del sistema de salud, sino becarios que prestan servicios especializándose en servicios primarios de Brasil, que es lo permitido por la Ley Federal del Programa Más Médicos.
  • El gobierno de Brasil no paga salarios a la Organización Panamericana de Salud sino que paga por los servicios que la organización ha contratado al Ministerio de Salud Pública.
  • Los colaboradores que por elección personal deciden participar en el Programa Más Médicos bajo los auspicios de la OPS firman un contrato con el Ministerio de Salud Pública de Cuba por el cual deciden voluntariamente compartir ingresos para fortalecer el sistema de salud cubano.
  • Los colaboradores en Brasil reciben un estipendio para gastos personales y el Programa financia su alimentación, vivienda, transporte y seguro médico, lo que hace parte de sus ingresos.
  • Los colaboradores cubanos tienen vocación solidaria y prefieren compartir beneficios para el bien común de su país, en vez de defender una visión egoísta e individualista. Lo hacen no sólo en Brasil, sino en otros países que pagan por la prestación de servicios de salud cubanos.
  • Los aportes voluntarios de los colaboradores al sistema de salud han contribuido a financiar la reparación y rehabilitación de policlínicos, varios hospitales provinciales y los suministros de insumos, medicamentos y equipos para importantes programas como el de lucha contra el cáncer.
  • Hasta el cierre de 2017 se intervino en más de 2 700 consultorios y 327 policlínicos con acciones de reparación y mantenimiento.
  • Fueron introducidas 31 nuevas tecnologías y técnicas de avanzada, fundamentalmente en las líneas de desarrollo de las especialidades que dan respuesta a la solución de problemas priorizados de salud, así como los que requerían de tratamiento en el exterior.
  • Como parte de la adquisición de nuevas tecnologías y la renovación de otras, se importaron más de 5 000 equipos médicos, con un valor superior a 32,5 millones de dólares, priorizándose anestesia, la actividad quirúrgica y los programas materno infantil y de atención al grave, entre otros.
  • Esos recursos se revierten en los servicios universales, gratuitos y de calidad que el sistema de salud brinda a todo el pueblo de Cuba, incluidos los colaboradores a su regreso y sus familias, víctimas todos del bloqueo económico, comercial y financiero de Estados Unidos que impide acceder de otra manera a dichos recursos.
  • Se reportaron en el 2017, 96 361 152 consultas médicas, 6 480 369 más que el año anterior, al tiempo que la actividad hospitalaria logró, por séptimo año consecutivo, más de un millón de cirugías, alcanzando la cifra más alta de la historia con 1 085 623 intervenciones quirúrgicas. De las cirugías mayores electivas, el 14 % fueron realizadas por mínimo acceso.
  • Los aportes de los colaboradores han contribuido a sufragar necesidades materiales de la formación gratuita en Cuba de médicos de otros países mucho más pobres, que en 55 años ascienden a casi 36 mil.
  • Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Cuba veta el contacto de los médicos con sus familiares?

  • El Ministerio de Salud de Cuba no prohíbe a los colaboradores relacionarse con sus familias y de hecho, la mayoría de ellos han recibido de visita a sus familiares en distintos momentos de su estancia en Brasil, además de que mantienen comunicación permanente con ellos, por diversas vías. Miles de familiares han viajado a Brasil en estos años y más de 300 están actualmente en Brasil acompañando a colaboradores.
  • Las reglas del Programa establecidas por el gobierno de Brasil regulan el acceso y convivencia de personas ajenas a la colaboración con los médicos cooperantes.
  • No todos invitan a sus familiares por diferentes razones personales ni todos los familiares están en disposición de viajar.

¿No están calificados los médicos cubanos? ¿No han sido examinados por las autoridades? ¿Qué se busca con las reválidas?

  • La Ley del Programa Más Médicos es clara en cuanto a cómo se acreditan los títulos de los médicos y el papel que desempeñan la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud Pública y las universidades cubanas de ciencias médicas en su acreditación.
  • Nuestros colaboradores tienen que someterse a exámenes previos antes de viajar a Brasil y a exámenes periódicos durante su estancia, conducidos todos esos exámenes por el Ministerio de Salud de Brasil.
  • Los médicos cubanos no son los únicos exceptuados de la reválida. Una ley de 2013 firmada por la presidenta Dilma Rousseff (12.871) exceptúa de la reválida durante tres años de servicio a todos los profesionales extranjeros y los brasileños graduados en el exterior. Dicha decisión fue prorrogada por el actual gobierno de Brasil, mediante la ley 13.333.
  • Según el Ministerio de Salud de Brasil han recibido esa excepción los 8332 cubanos que laboran en el programa y otros 451 médicos extranjeros de 15 países (de EE.UU, Rusia, Holanda, Austria, Portugal, España, Argentina, Venezuela, Siria, entre otros países); así como 2842 brasileños formados fuera del país y que se integraron al Más Médicos.
  • Los ofrecimientos de revalidación de títulos son engañosos porque el Colegio Médico se opone a ello: en Brasil hay miles de médicos graduados cuyos títulos no han sido revalidados. De cada 100 médicos que se presentan a examen, solo aprueban a 8.
    Esa es la forma de mantener regulado el mercado de la salud privada para garantizar sus enormes ingresos: menos médicos y más dinero. Por eso se opusieron desde el comienzo al Programa Más Médicos.
    Mais Médicos. Foto: Araquém Alcântara.

¿Con esos agresivos pronunciamientos se garantizará la seguridad de los médicos cubanos?

  • Nuestros colaboradores prestan servicios en aquellos lugares a los que no quieren ir los médicos brasileños ni los médicos de otros países. Asumen los peligros por su vocación de salvar vidas.
    Por eso están en los lugares de más riesgo, en las comunidades de pobreza extrema, en favelas y barrios violentos donde incluso la policía no puede entrar. Están en los 34 distritos especiales indígenas y en 700 municipios que nunca conocieron antes un médico, en toda la historia de Brasil.
  • Hasta hoy el pueblo y el gobierno los han protegido, pero esa protección va a ser retirada por el nuevo gobierno

¿Los pronunciamientos de Bolsonaro y sus condicionamientos son “para el bien de los colaboradores”?

  • Es falso que se busque un bien. Sabemos bien que las insidiosas propuestas del nuevo presidente buscan desacreditar a los médicos, humillarlos, vejarlos en su dignidad, conducirlos a violar un contrato, a abandonar a sus compañeros y a la misión.
  • Si buscara un bien, por qué no resuelve antes la revalidación de títulos de los miles de médicos brasileños que no pueden ejercer y que tienen que abandonar el país porque les niegan las plazas.
  • Si buscara un bien se enfrentaría al Colegio Médico para permitir que sus propios compatriotas, graduados de medicina en Cuba, puedan aprobar el examen y acceder a puestos de trabajo en el sistema de salud brasileño.
  • Si buscara de verdad el bien de los colaboradores no los invitaría a separarse de sus familias y su país bajo el pretexto de unirlos con sus familias aquí. Esa invitación tiene un nombre: robo de cerebros.
    El presidente electo lo único que ha propuesto es una gran operación de robo de cerebros cubanos, semejante al Parole.
La mejor respuesta a la insidia de Bolsonaro la dio a la agencia de noticias AP el exministro de salud de Brasil Alexandre Padilha: “Bolsonaro no entiende que un médico no practica medicina solamente por dinero. Los médicos que trabajan en las áreas más pobres no piensan solamente en el dinero”.

viernes, 16 de noviembre de 2018

Médicos cubanos en Brasil: ¿ponerle condiciones a la vida?

Por Lisandra Fariñas Acosta y Daina Caballero
Boticario es un pueblo perdido en la geografía nordestina de Brasil. Se encuentra en el municipio de Santo Amaro de Brotas, muy cerca de las costas de Aracaju en el estado Sergipe, pero a más de 1 600 kilómetros de la capital, Brasilia.
Es difícil asegurar si el reciente presidente electo de ese país sudamericano, Jair Bolsonaro, ha estado allí, si conoce el punto exacto del mapa donde se ubica este poblado. Más inaudito sería creer, quizá, que conoce la historia de María, una humilde y joven mujer de apenas 29 años, a la cual una doctora cubana le proporcionó el alivio.
Sin el diagnóstico de la doctora Reymeri Valderrama Pimentel, probablemente jamás hubiese podido combatir la Filariasis linfática, esa enfermedad desatendida, también conocida como elefantiasis, y altamente discapacitante.
«A nosotros, los médicos cubanos que actuamos en ese municipio, nunca se nos olvidará el rostro de María, antes y después del diagnóstico, y de su familia y vecinos, que cada día nos depositaron su confianza y permitieron que entráramos en sus vidas, a pesar de la barrera del idioma y otras culturales, que solo el amor, la profesionalidad y la humildad pudieron vencer», narró la especialista en el testimonio que diera a la Unidad Central de Cooperación Médica (UCCM), a propósito del aniversario 55 de la cooperación médica cubana.
Fue en el año 2012 que el Instituto de Pesquisa Aplicada (IPEA) de Brasil, en un estudio realizado, anunció conclusiones aterradoras para el Gigante Sudamericano: faltan médicos, el tiempo de espera en las consultas es prolongado y es mala la calidad de la atención. En esos momentos la proporción de médicos por habitantes era de 1,8 por mil, según el IBEG (Instituto Brasilero de Geografía y Estadística), muy por debajo de otros países del continente y del mundo, por lo que culminó su análisis con la propuesta de llegar a 2,7 médicos por mil habitantes.
Si se miran estas estadísticas, puede comprenderse sin dudas que el Programa Más Médicos para Brasil, iniciado en agosto del 2013, era una urgencia. La esencia de Más Médicos, según declaraciones de la expresidenta Dilma Rousseff, iniciadora de este programa, no era traer más médicos extranjeros para Brasil, sino llevar más salud para el interior del país.
«La labor de los médicos cubanos en lugares de pobreza extrema, en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonía, fue ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estaduales y municipales de ese país y por su población, que le otorgó un 95 % de aceptación, según estudio encargado por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad Federal de Minas Gerais», reconoce la Declaración del Ministerio de Salud Pública que anuncia la salida de Cuba de este programa.
Esta realidad ya la destacaba durante la Convención Internacional Cuba Salud 2015 el que fuese en ese momento ministro de salud, Arthur Chioro: «Brasil tiene más de 500 años de historia oficial y es la primera vez que tenemos médicos en todas las aldeas indígenas. Ese pueblo, unos 800 000 hermanos, nunca tuvieron la garantía de tener un equipo de salud».
Más Médicos ha llegado a las poblaciones de la Amazonía, de las regiones semiáridas y al mismo tiempo a las zonas rurales de difícil acceso, y a la periferia de las grandes ciudades. «En Sao Pablo viven millones de personas, y en su periferia miles de ellas no tenían atención médica», significó Chioro.
Más de una vez se patentó la satisfacción de las autoridades brasileñas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el pueblo brasileño con el Programa. «Estamos muy satisfechos porque el 90 % de los médicos brasileños que participan de esta experiencia indican a sus colegas brasileños que vengan para este programa, porque vale la pena. Este ambiente de éxito, credibilidad y calidad tenemos la obligación moral de compartirlo con el Gobierno de Cuba, la OPS, y con los médicos de otros 30 países que también atendieron nuestro llamado y dan su contribución para que Brasil tenga una cobertura universal de salud», apuntó en ese encuentro el titular brasileño.
Al mismo tiempo, expresaba la necesidad de continuar fortaleciendo la atención primaria con la apertura de nuevas facultades de Medicina y nuevas becas de residencia médica. «Estamos transformando las estructuras de nuestro sistema de salud para que en diez años tengamos capacidad de proveer con más médicos brasileños este programa. Contamos con la cooperación de Cuba siempre, porque sabemos que este pueblo hermano tiene con Brasil una postura de mucha solidaridad y compromiso», dijo.
Más Médicos ha llegado a las poblaciones de la Amazonía, de las regiones semiáridas y al mismo tiempo a las zonas rurales de difícil acceso y a la periferia de las grandes ciudades. Foto: Araquém Alcántara
LA DIGNIDAD VISTE DE BLANCO
Lo que ocurrió con el Programa Más Médicos en Brasil iba más allá de apoyar la estrategia de salud familiar y garantizar la atención primaria. El aporte mayor, en el que los médicos cubanos son escuela, era la trascendental contribución que los profesionales de la salud de la Mayor de las Antillas estaban dando en esta nación, a esa nueva manera de cuidar la salud de las personas: la de prevenir las enfermedades y concebir al individuo como un ser biosicosocial, no ajeno al entorno que le rodea. Los médicos cubanos iban sanando, sin dejar de lado las causas de las causas que determinan la enfermedad.
La doctora Maritza Gómez Hernández cuenta a Granma que trabajó durante tres años en Río Grande del Sur, el estado más al sur del país, en un barrio muy pobre con una población muy grande. «Laboré junto a otro médico brasileño y fue una experiencia maravillosa intercambiar conocimientos, y que profesionales de otras partes del mundo pudiesen constatar nuestros puntos de vista, la manera de hacer de la medicina cubana y por qué su alto prestigio.
«La población se benefició mucho con la presencia de los médicos cubanos. Es que tenemos algo que tratamos de enseñarles, que se llama humanidad, y que tiene que ver con la formación que recibimos como médicos aquí en Cuba. Día tras día trabajamos, hicimos visitas domiciliarias, tratando de solventar las carencias de salud de los más necesitados. Nunca antes habían tenido una atención similar, algo que reconocen los propios pobladores», explicó.
«Trabajé estos tres años en el mismo lugar, me gustó hacerlo, teníamos un círculo de hipertensos y diabéticos de 25 integrantes, que eran atendidos una vez a la semana. Llegamos a poder controlar toda esa población que al inicio no sabía ni el nombre de los medicamentos que tomaba», rememora la galena, quien arribó a la Patria en la madrugada de este jueves, con la misión cumplida, como parte de un grupo de 196 colaboradores de la salud, que se encontraban en Brasil, laborando en el Programa Más Médicos.
Ellos arribaron al aeropuerto Internacional José Martí a pocas horas de que fuese dada a conocer la Declaración del Ministerio de Salud Pública, que denuncia las modificaciones anunciadas por Bolsonaro, las cuales suponen «condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la OPS y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la OPS y el Ministerio de Salud Pública de Cuba».
El relevo que debían tener, una vez concluida la tarea asignada, ya no estará disponible para el pueblo brasileño, «ante las acciones de un nuevo presidente que aun cuando no ha comenzado a realizar sus funciones en el cargo, está tomando medidas ultraderechistas para condicionar la misión médica en Brasil, y Cuba no aceptará esas condiciones», dijo a Granma la doctora Anabel Mariedo Oropesa.
«Regresamos hoy, y así lo harán nuestros colegas, con toda la dignidad del mundo, dejando una bella historia escrita por todos nosotros para ese pueblo que tanto lo necesita y que aprendió a amar a Cuba y a sus médicos», reafirmó la especialista quien laboró al Nordeste del país, en el Estado de Tocantis.
«Les damos la bienvenida a la Patria, a un bastión del coraje y los principios, para todos los médicos y profesionales internacionalistas que cumplen misión en Brasil y en otros países», expresó la viceministra de salud, Regla Angulo Pardo, quien los felicitó por el compromiso y empeño demostrado, a nombre del Ministerio de Salud Pública, del Partido, y también del pueblo.
Para el doctor Lisván Cala Rosabal, la actitud del presidente Bolsonaro «demuestra que tiene un desconocimiento de la realidad de la medicina cubana y de los miles de brasileños a los que el Programa Más Médicos les permitió el acceso a un derecho como la salud. Al mismo tiempo, subestimó la dignidad del pueblo cubano.
«Más Médicos fue una gran experiencia, que permitió disminuir la inequidad de la población brasileña y posibilitar su acceso a un derecho fundamental, que es la salud y la vida. Más del 80 % de los médicos de la atención primaria de salud, en el municipio donde me ubicaron, son cubanos», dijo a Granma el especialista en Medicina General Integral.
El doctor Eris Lázaro Bermúdez trabajó estos últimos tres años en Panaíba, un municipio de Brasil del Estado de Piauí. Para él, es importante que se sepa que el pueblo brasileño es muy similar al cubano en cuanto a la afectividad, «el cariño que se recibe de ellos. Desde el momento que llegamos fuimos acogidos y se identificaron con nosotros».
Habla entonces de lo difícil que fue dominar el idioma, la comunicación, «sobre todo con las personas de mayor edad, independientemente del curso de preparación que habíamos pasado en Cuba. Cada región tiene su diferente pronunciación y aceptación de las palabras, pero conseguimos adaptarnos, sortear ese obstáculo, con la única meta de poder atender a cada una de las personas necesitadas. Porque para la medicina cubana, la comunicación médico-paciente es esencial», apuntó a este rotativo.
Es lamentable que el presidente Bolsonaro no reconozca todo este trabajo, insistió la doctora Maritza Gómez Hernández.
«No sabe el valor de lo que está perdiendo. Pero nosotros seguiremos en el combate, dispuestos a trabajar donde se necesite y ayudar. Estamos listos».
Y quien escuchara el modo en que vibraron las notas del Himno Nacional, y el explícito apoyo que dieron los galenos a la Revolución y sus líderes, no dudaría de que a la entereza, a la salud, a la vida… no se le condiciona.
LA POBLACIÓN BRASILEÑA SERÁ LA MÁS AFECTADA Y EL MUNDO LO SABE
«Con dignidad, profunda sensibilidad, profesionalidad, entrega y altruismo, los colaboradores cubanos han prestado un valioso servicio al pueblo de Brasil. Actitudes con tal dimensión humana deben ser respetadas y defendidas».
Estas fueron las palabras del Presidente cubano en Twitter, respecto a la decisión del Ministerio de Salud Pública de Cuba de culminar la misión cubana en Brasil, denominada «Más médicos», luego de que Jair Bolsonaro, presidente electo de ese país, declarara que realizaría modificaciones con respecto a dicho programa de salud.
Luego, el mandatario agregó en otro tuit: «Con la frente bien en alto, ustedes son un ejemplo insuperable de humanismo y dignidad. Los que piensan vanidosamente solo en sí mismos no pueden entender la esencia de nuestras convicciones internacionalistas. #SomosCuba».
Similares han sido los pronunciamientos de denuncia en medios latinoamericanos, brasileños y del mundo, así como en las redes sociales, frente a la posición del presidente electo de Brasil. Desde instituciones brasileñas, figuras políticas, intelectuales, movimientos y organizaciones sociales dentro y fuera del país sudamericano, han expresado su respaldo a la labor realizada por los galenos durante los cinco años de la misión.
Gleisi Hoffmann, presidenta nacional de Partido de los Trabajadores de Brasil (PT), denunció «el irrespeto, las amenazas y la violencia con que Bolsonaro trata a Cuba, que provocan que Brasil pierda acceso a la medicina cubana, reconocida por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como ejemplo para el mundo».
«En algún tiempo, con nuestra lucha, volveremos a ser el país que ustedes, amigos cubanos, conocieron en el contacto con nuestro pueblo. Y estoy segura de que Cuba no faltará a Brasil, como no faltó a ningún pueblo del mundo que necesitó la solidaridad de los cubanos», dijo Manuela D´Avila, excandidata a vicepresidenta de Brasil junto con Fernando Haddad.
La también militante del Partido Comunista de Brasil (PCdoB), calificó el fin de la participación de los médicos cubanos en la misión Más Médicos como una primera tragedia de la ideologización y de la locura persecutoria contra la izquierda que está en curso en su país.
Por otra parte, la presidenta del capítulo brasileño de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, la escritora Marilia Guimaraes, afirmó que recibía la noticia con mucho dolor, «Ya no tenemos cómo en este momento cambiar el rumbo. Pero nos sobra la esperanza de que existan nuevas posibilidades.
Estoy muy triste por el pueblo brasileño», expresó.
En tanto, el Movimiento Sin Tierra (MST) y la Red Nacional de Médicos Populares se refirieron a la obra de la medicina cubana y a la calidad humana y profesional de sus doctores, enfatizando que son «ejemplo de lo que la medicina puede ser para todos. Ejemplo de que las favelas, y la Amazonía pueden tener médicos. Ejemplo de que el pobre y el negro pueden ser médicos. Ejemplo de que el Estado debe garantizar la salud como un derecho. Ejemplo de amor latino».
Pero, sin duda, quienes más sienten la partida de los médicos cubanos son los hombres y mujeres, los niños y ancianos que, indignados por la autoritaria y poco coherente postura de su futuro presidente, ahora quedan en completa desprotección.
«Aún no lo tenemos como presidente (a Bolsonaro) y ya desprotege y debe a este pueblo 8 000 médicos», declaró a Prensa Latina el arquitecto brasileño Manoel Rocha.
Para nadie es un secreto, dice Rocha, oriundo de Río Grande del Sur, que «los médicos cubanos laboran en zonas inhóspitas y de difícil acceso, donde los brasileños no quieren ir y cuando ellos partan se dispararán, para mal, los índices de salud».
Según datos del Ministerio de Salud brasileño, en la actualidad existen 18 240 plazas del Programa Más Médicos en 4 058 municipios. Cerca de 8 400 de esas plazas están ocupadas por cubanos, repartidos en 2 885 ciudades.
Más de 1 500 municipios, la mayoría con menos de 20 000 habitantes, solo tienen médicos cubanos en su programa, porque están ubicados en lugares remotos y de pobreza extrema, donde los profesionales brasileños no quieren trabajar.

Rosa María Paya y el nuevo circo anticubano en Guatemala

La carpa de la agresión contra Cuba y otros países de América Latina se levantará en esta ocasión en Guatemala país que, además de ser uno de los más alto índice de pobreza en Latinoamérica, será sede de la XXVI Cumbre Iberoamericana del 15 y 16 de Noviembre del actual año 2018.
El evento tendrá lugar en la ciudad Antigua Guatemala, y como es de esperarse no faltaran provocaciones de la contrarrevolución cubana para tratar de desacreditar a Cuba y Venezuela.
Nuevamente, Rosa María Payá, será la estrella del show mediático que costean los  contribuyentes norteamericanos y cuyo gasto se  justifica a través de estructuras como la NED, organización con la que cuenta el Gobierno norteamericano para financiar la subversión contra aquellos países que no son de su agrado.
En el espectáculo, la vedette de la NED, contará además con el apoyo de la JuventudLAC, otro engendro creado para apoyar en América Latina el andamiaje de mentiras y falsedades, que busca encumbrar a la “turdesidente” y su descalabrado proyecto CubaDecide.
De acuerdo con el programa, los figurantes del último circo, además del descrédito contra Cuba y Venezuela, pretenden atacar directamente la figura del Presidente cubano, Miguel Díaz Canel Bermúdez, y exigir la realización de un plebiscito en Cuba para desmontar el Proyecto de la Reforma Constitucional.
Está prevista también la realización de varios eventos paralelos, con la intención de fortalecer la visibilidad de la derecha asociada a esta también llamada “refugiada turista”, algo al estilo de lo ocurrido en la pasada Cumbre de las Américas, en Lima, Perú.
Se realizará además la 3ra edición de la entrega del premio “Oswaldo Payá Libertad y Vida”, padre de la estrella, y de cuya muerte accidental culpa al gobierno cubano. Virtud que destaca como el mayor “talento” de esta artista del engaño. El premio deberá ser entregado por la nicaragüense Edipcia Patricia Duvón, miembro de la directiva de JuventudLAC y destacada activista en los ataques contra Cuba.
Llama la atención que en esta ocasión no se haya invitado a ningún otro miembro de la contrarrevolución. Algo que evidencia el protagonismo del que goza Rosa María Payá, -aun cuando vive fuera de Cuba, de avión en avión y hoteles lujosos-, por encima de cualquier de los llamados opositores de la Isla.
Esta paladín que tanto habla sobre la “Libertad, la Democracia, Los Derechos Humanos, Las Injusticias, El Hambre, La Miseria” en Cuba, debiera aprovechar su estancia en ese país centroamericano, quitarse los tacones, dejar la maleta en su lujoso hotel y recorrer Guatemala, para que, testigo de la pobreza imperante, conozca de primera mano cuál es la verdadera “democracia” y el respeto de los “derechos humanos” que ella, y sus amos, defienden.

Respaldan en Dominicana salida de médicos cubanos de Brasil


jueves, 15 de noviembre de 2018

Declaración del Ministerio de Salud Pública

  • FUENTE: MINISTERIO DE SALUD PÚBLICA DE CUBA
  •  
  • 14 NOVIEMBRE 2018
Ministerio de Salud Pública de Cuba
El Ministerio de Salud Pública de la República de Cuba, comprometido con los principios solidarios y humanistas que durante 55 años han guiado la cooperación médica cubana, participa desde sus inicios en agosto de 2013 en el Programa Más Médicos para Brasil. La iniciativa de Dilma Rousseff, en ese momento presidenta de la República Federativa de Brasil, tenía el noble propósito de asegurar la atención médica a la mayor cantidad de la población brasileña, en correspondencia con el principio de cobertura sanitaria universal que promueve la Organización Mundial de la Salud.
Este programa previó la presencia de médicos brasileños y extranjeros para trabajar en zonas pobres y apartadas de ese país.
La participación cubana en el mismo se realiza a través de la Organización Panamericana de la Salud y se ha distinguido por ocupar plazas no cubiertas por médicos brasileños ni de otras nacionalidades.
En estos cinco años de trabajo, cerca de 20 mil colaboradores cubanos atendieron a 113 millones 359mil pacientes, en más de 3 mil 600 municipios, llegando a cubrirse por ellos un universo de hasta 60 millones de brasileños en el momento en que constituían el 80 por ciento de todos los médicos participantes en el programa. Más de 700 municipios tuvieron un médico por primera vez en la historia.
La labor de los médicos cubanos en lugares de pobreza extrema, en favelas de Río de Janeiro, Sao Paulo, Salvador de Bahía, en los 34 Distritos Especiales Indígenas, sobre todo en la Amazonía, fue ampliamente reconocida por los gobiernos federal, estaduales y municipales de ese país y por su población, que le otorgó un 95 por ciento de aceptación, según estudio encargado por el Ministerio de Salud de Brasil a la Universidad Federal de Minas Gerais.
El 27 de septiembre de 2016 el Ministerio de Salud Pública, en declaración oficial, informó próximo a la fecha de vencimiento del convenio y en medio de los acontecimientos en torno al golpe de estado legislativo judicial contra la presidenta Dilma Rousseff que Cuba “continuará participando en el acuerdo con la Organización Panamericana de la Salud para la aplicación del Programa Más Médicos, mientras se mantengan las garantías ofrecidas por las autoridades locales”, lo cual se ha respetado hasta este momento.
El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, con referencias directas, despectivas y amenazantes a la presencia de nuestros médicos, ha declarado y reiterado que modificará términos y condiciones del Programa Más Médicos, con irrespeto a la Organización Panamericana de la Salud y a lo convenido por esta con Cuba, al cuestionar la preparación de nuestros médicos y condicionar su permanencia en el programa a la reválida del título y como única vía la contratación individual.
Las modificaciones anunciadas imponen condiciones inaceptables e incumplen las garantías acordadas desde el inicio del Programa, que fueron ratificadas en el año 2016 con la renegociación del Término de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud de Brasil y el Convenio de Cooperación entre la Organización Panamericana de la Salud y el Ministerio de Salud Pública de Cuba. Estas inadmisibles condiciones hacen imposible mantener la presencia de profesionales cubanos en el Programa.
Por tanto, ante esta lamentable realidad, el Ministerio de Salud Pública de Cuba ha tomado la decisión de no continuar participando en el Programa Más Médicos y así lo ha comunicado a la Directora de la Organización Panamericana de la Salud y a los líderes políticos brasileños que fundaron y defendieron esta iniciativa.
No es aceptable que se cuestione la dignidad, la profesionalidad y el altruismo de los colaboradores cubanos que, con el apoyo de sus familias, prestan actualmente servicios en 67 países. En 55 años se han cumplido 600 mil misiones internacionalistas en 164 naciones, en las que han participado más de 400 mil trabajadores de la salud, que en no pocos casos han cumplido esta honrosa tarea en más de una ocasión. Se destacan las hazañas de la lucha contra el ébola en África, la ceguera en América Latina y el Caribe, el cólera en Haití y la participación de 26 brigadas del Contingente Internacional de Médicos Especializados en Desastres y Grandes Epidemias “Henry Reeve” en Pakistán, Indonesia, México, Ecuador, Perú, Chile y Venezuela, entre otros países.
En la abrumadora mayoría de las misiones cumplidas los gastos han sido asumidos por el gobierno cubano. Igualmente, en Cuba se han formado de manera gratuita 35 mil 613 profesionales de la salud de 138 países, como expresión de nuestra vocación solidaria e internacionalista.
A los colaboradores se les ha mantenido en todo momento el puesto de trabajo y el 100 por ciento de su salario en Cuba, con todas las garantías laborales y sociales, como al resto de los trabajadores del Sistema Nacional de Salud.
La experiencia del Programa Más Médicos para Brasil y la participación cubana en el mismo demuestra que sí se puede estructurar un programa de cooperación Sur-Sur bajo el auspicio de la Organización Panamericana de la Salud, para impulsar sus metas en nuestra región. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y la Organización Mundial de la Salud lo califican como el principal ejemplo de buenas prácticas en cooperación triangular y la implementación de la Agenda 2030 con sus Objetivos de Desarrollo Sostenible.
Los pueblos de Nuestra América y del resto del mundo conocen que siempre podrán contar con la vocación humanista y solidaria de nuestros profesionales.
El pueblo brasileño, que hizo del Programa Más Médicos una conquista social, que confió desde el primer momento en los médicos cubanos, aprecia sus virtudes y agradece el respeto, sensibilidad y profesionalidad con que le atendieron, podrá comprender sobre quién cae la responsabilidad de que nuestros médicos no puedan continuar prestando su aporte solidario en ese país.