martes, 9 de octubre de 2018

“Apunte bien, usted va a matar a un hombre”


Por Juan Carlos Díaz Osorio
Dicen que al soldado que le apuntaba al Che para asesinarlo le temblaba la mano y él con esa valentía que le caracterizaba le dijo: “!Póngase sereno y apunte bien! Usted va a matar a un hombre”.  Solo que aquel hombre que recibía órdenes de la CIA no sabía que solo estaban despareciendo físicamente a Ernesto Che Guevara de la Serna, porque matarlo nunca lo mataron.
Fueron monstruos aquellos que asesinaron al Che y le cortaron las manos, pero al asesinarlo lo resucitaron y multiplicaron en millones de personas en todo el mundo, Che representa heroicidad, valentía, santuario, ejemplo, eso no muere con balas, porque no puede matarse.
El Che, de Argentina, de Cuba y del mundo, algunas personas lo comparan con El Quijote, por esa valentía y disposición de luchar contra la injusticia donde quiera que existiese. La diferencia era que el Che sí estaba cuerdo, sus gigantes no eran molinos de viento y tampoco eran gigantes; eran personas de tamaño natural, sin corazón y con miedo, solo que el miedo se les volvió realidad y el Che se volvió inmortal.
Che camina por las calles de Bolivia y de todos los lugares que amó, protegiendo a los hombres de bien y convirtiéndose en pesadilla de los que quieren arrebatarnos los sueños, seguro que Gustavo Villoldo Sampera, Félix Ismael Rodríguez Mendigutía y Julio Gabriel García García, responsables del asesinato del Che no previeron que eso pudiera suceder, ellos mataron al hombre, a lo que puede palparse, porque las ideas no se matan.

lunes, 8 de octubre de 2018

Alerta de ALBA-TCP ante Doctrina Monroe de EEUU

La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) alertó hoy a la comunidad internacional por la invocación de la Doctrina Monroe realizada por el Gobierno de Estados Unidos.
Ante el llamado realizado por el presidente estadounidense, Donald Trump, durante el 73 período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), los países del ALBA-TCP calificaron esa política de amenaza para la paz y estabilidad de América Latina y el Caribe.
“La Doctrina Monroe es la más clara evidencia de la agresión histórica y unilateral por parte de los Estados Unidos contra los pueblos latinoamericanos y caribeños”, de acuerdo con un comunicado emitido por el mecanismo de integración, publicado en el portal de la cancillería venezolana.
El organismo multilateral repudió las pretensiones de imponer el unilateralismo desde la sede de la ONU, así como pisotear el multilateralismo y reivindicar doctrinas cuyo legado de violencia, intervenciones y de guerra son ampliamente conocidos.
“Cuba, Nicaragua y Venezuela, países miembros del ALBA-TCP, son ejemplos palpables de cómo ha sido aplicada la Doctrina Monroe con el antidemocrático propósito de propiciar la desestabilización, el derrocamiento de gobiernos legítimos y evitar su relacionamiento y cooperación con otros estados”, precisó.
Asimismo, las naciones integrantes del bloque señalaron que la invocación de dicha política es contraria a los principios cardinales del derecho internacional, como el respeto a la independencia, la integridad territorial y la igualdad soberana de los Estados, la solución pacífica de controversias.
El ALBA-TCP reivindicó, además, la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada en La Habana el 29 de enero del 2014, durante la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños.
(Tomado de Periódico Invasor)

jueves, 27 de septiembre de 2018

Las risas del mundo a la prepotencia del norte

Por Francisco Arias Fernández
yanquis (2)
La embajadora estadounidense ante la ONU había preparado el terreno días antes de la llegada tardía y risible de Donald Trump al estrado que centra la atención planetaria esta semana con la presencia de mandatarios y cancilleres de los 193 países que asisten a la sesión 73 de la Asamblea General.
Nikki Haley, al adelantar la agenda del magnate, afirmó que su Presidente estaba ansioso de hablar sobre sus “éxitos de política exterior”  en el último año, pero Trump fue mucho más allá al  autoelogiarse cuando se tomó en serio la afirmación de que “En menos de dos años, mi Gobierno ha conseguido más que casi cualquier otro gobierno en la Historia de Estados Unidos”. La mentira era tan increíble que una explosión de risas en ráfagas, con gestos de burlas y vergüenza no escaparon a las cámaras que paneaban el plenario. Un reportero español escribió: “No es que la Asamblea se riera con Trump. Es que se rio de él”.
Las segundas partes nunca fueron buenas, pero la de Trump ante la Asamblea General está entre las peores. Analistas internacionales coinciden en que el discurso no trajo nada nuevo. La burla no fue solo por el desprecio al multilateralismo y la defensa del nacionalismo extremo que denominó soberanía de EE.UU., sino por las amenazas a Irán y Venezuela; por su decisión de mantener su guerra comercial con China, por tratar de hacer que los demás países de la OTAN (a la que no nombró directamente) gasten más en defensa, de que los otros socios de la ONU pongan más recursos en la organización, y no colaborará con otros Gobiernos en materia de inmigración. Su discurso se resume en una frase: “Rechazamos el globalismo. Adoptamos el patriotismo”. No asomó posibilidad alguna de políticas de cooperación con el resto del mundo.
El gobierno que manipula al mundo con los precios del petróleo e invade en todas direcciones para apoderarse de los recursos energéticos de las naciones en desarrollo, acusó a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de robarle ese recurso a EE.UU. y al resto del mundo. Presidentes y altos funcionarios volvieron a estallar en risas irónicas en rechazo al intento de tomadura de pelo global del magnate.
El diario El País de España al reseñar el discurso afirmó: A Donald Trump le gustan los tratos comerciales, cara a cara, como los que hacía en Queens para comprar solares o vender pisos. Así es como está organizando las nuevas relaciones internacionales. Los organismos e instituciones multilaterales le molestan. No le sirven las reglas de juego que protegen a los débiles porque prefiere imponer las reglas que le convienen para cada ocasión”.
Ese periódico madrileño concluye que “De atender al secretario general de la ONU, António Guterres, lo mejor que podría hacer Trump es mantenerse al margen. Los tres temas que más preocupan a los países miembros y a la organización son las migraciones, la igualdad de género y el cambio climático. Trump es un enemigo declarado de los inmigrantes, favorece la desigualdad y el acoso y no cree en el cambio climático. Pero le interesa, eso sí, la gran feria mundial del poder que reúne a más de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno durante una semana, un lugar excelente para sus tratos entre negociantes”.
Recuerda la publicación que Trump se presenta ante el mundo después de haber liquidado el programa nuclear iraní, trasladado la Embajada de EE.UU. en Israel a Jerusalén, eliminado los fondos para Palestina, anulado la participación de su país en la Unesco y el Consejo de Derechos Humanos, reducido la contribución a las fuerzas de mantenimiento de la paz y desatado varias guerras comerciales, especialmente con China. Un balance tremendo después de que el pasado curso ya liquidara el acuerdo del clima de París y los tratados comerciales con Europa y el área del Pacífico.
Trump volvió a poner en claro que solo le importa Estados Unidos o quizás -como dicen algunos- las elecciones del próximo 6 de noviembre.
Si algo ha conseguido Trump en menos de dos años más que casi cualquier otro gobierno en la Historia de Estados Unidos o del mundo, es haberle escuchado en la tribuna de la Asamblea General las palabras más impertinentes, acompañadas de tantos improperios y amenazas.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

La ONU se ríe, pero el problema con Trump es muy serio



El presidente Trump en la Asamblea General el martes último. Foto: Getty
Si el discurso del presidente de Estados Unidos provocó risas el martes entre el auditorio de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el problema que representa la administración del presidente Donald Trump para el mundo no resulta una broma.
Como el propio mandatario se encarga de recordar, tiene la mano puesta sobre un botón nuclear “más grande y poderoso” que el de cualquier otro país. Y más allá de la capacidad militar, están los riesgos de que su política de “Estados Unidos primero” desate una guerra comercial entre las potencias, que tendría efectos impredecibles sobre las naciones menos desarrolladas.
La actual administración republicana, que los medios de prensa y libros de memorias recientemente publicados describen como caótica, está inmersa en conflictos desde la península coreana hasta el desierto de Persia. Aplica barreras comerciales a China por valor de 200 mil millones de dólares y amenaza con abandonar el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte si no se aceptan condiciones más favorables para sus empresas.
Los aliados tradicionales europeos la fustigan por abandonar el orden creado tras la II Guerra Mundial, en gran medida siguiendo el esquema planteado por Washington para garantizar su hegemonía.
Lo que era impensable hace algunos años, se asume hoy con naturalidad.El representante de Alemania en la Asamblea General soltó una carcajada en la cara de Trump cuando este mencionó en su discurso el riesgo que corría Berlín de someterse a los intereses de Rusia si no cambiaba su política energética actual.
Cuba, ubicada a solo 90 millas de los Estados Unidos, sufre también las consecuencias de una administración que no se guía por patrones racionales y que obvia los intereses de su propio pueblo para seguir garantizar los intereses de una minoría empoderada en Washington.
Sobre la base de acusaciones infundadas y supuestos ataques a diplomáticos estadounidenses en La Habana, de los que no existe una sola evidencia concreta, Washington mantiene paralizado los servicios consulares de su Embajada en Cuba, afectando a cientos de miles de familia a uno y otro lado del Estrecho de la Florida.
Trump anunció en junio del año pasado en Miami un cambio de rumbo en la política hacia Cuba que lo aleja de la inmensa mayoría del electorado norteamericano, incluido el de Florida, que apoyó el restablecimiento de las relaciones entre los dos países. Seguía exclusivamente los consejos de Marco Rubio y otros legisladores de origen cubano que han hecho carrera en la confrontación contra la Mayor de las Antillas.
Durante los últimos años, la aplicación del bloqueo se ha fortalecido y resulta más complicado para los estadounidenses viajar a Cuba.
Trump parece vivir en una fantasía o realidad paralela en la que su administración “ha logrado más que cualquier otra en la historia estadounidense”, como aseguró en el discurso del martes ante la ONU, provocando un murmullo de incredulidad en toda la sala.
“No esperaba esa reacción, pero está bien”, reaccionó el mandatario, pero su respuesta causó aún más burlas.
Pero a ninguno de los diplomáticos de carrera que asisten a la ONU este año se les escapa que un solo movimiento en falso de Trump y la risa se podría convertir en tragedia. CUBADEBATE

En video, la reacción alemana a la mención de Trump y las risas en la ONU



martes, 25 de septiembre de 2018

Presidente cubano se reúne con representantes del sector tecnológico de Estados Unidos

Díaz-Canel se reunió con directivos de vrios gigantes tecnológicos de Estados Unidos en la sede de Google en Nueva York, 24 de septiembre de 2018. Foto: Estudios Revolución
En la sede de Google en Nueva York, el Presidente cubano Miguel Díaz-Canel Bermúdez sostuvo este lunes un encuentro con ejecutivos de varias compañías del sector de las tecnologías de la información y las comunicaciones, interesadas en las potencialidades del mercado cubano y las perspectivas de desarrollo del país.
Invitado por Eric Shmidt, Vicepresidente de Alphabet, empresa matriz de Google, el mandatario cubano intercambió con los asistentes acerca del desarrollo de las altas tecnologías, su papel en el avance de los países en desarrollo y los desafíos para su aprovechamiento en un mundo cada vez más desigual.
Durante el encuentro, Díaz-Canel destacó que la informatización de la sociedad es una prioridad del gobierno cubano. En ese sentido, resaltó que el bloqueo que impone Estados Unidos es el principal obstáculo para lograr el desarrollo de esta esfera a su máxima capacidad.
El Presidente se refirió al potencial valioso de recursos humanos del que Cuba dispone para avanzar en esta área y a las oportunidades que se abren en otros sectores de las tecnologías de avanzada, como la biotecnología.
A la reunión asistieron los directivos principales de Google, VaynerMedia, Connectify, Mapbox, Virgin Group, AirBnB, Revolution, Twitter, Microsoft, Bloomberg, Cresta.
Por la parte cubana acompañaron al Presidente, el Canciller Bruno Rodríguez Parrilla; el Ministro de Comercio Exterior y la Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca Díaz; y el Ministro de Comunicaciones, Jorge Luis Perdomo Di-Lella. CUBADEBATE
Díaz-Canel se reunió con directivos de vrios gigantes tecnológicos de Estados Unidos en la sede de Google en Nueva York, 24 de septiembre de 2018. Foto: Estudios Revolución
Díaz-Canel se reunió con directivos de vrios gigantes tecnológicos de Estados Unidos en la sede de Google en Nueva York, 24 de septiembre de 2018. Foto: Estudios Revolución