viernes, 19 de enero de 2018

Roberto Chile: “Cuando uno ama lo que hace”



Una evocación a las raíces afrocubanas y el lente del fotógrafo Roberto Chile invitan a una singular simbiosis acerca de aquello que Carpentier llamó lo real maravilloso. Mediante una muestra de más de 30 instantáneas y un collage compuesto por cerca de 100 imágenes, Chile propone una perspectiva que desecha los estereotipos y consigue un peculiar homenaje al sincretismo de esta Isla.
Somos es el título escogido por el artista para la exposición que hasta el 18 de febrero permanecerá en la galería capitalina Collage Habana. El verbo que da nombre a la muestra remite a los orígenes multiétnicos como esencia de la identidad criolla.
Tabacos, collares, deidades y rituales convergen en una especie de crónica costumbrista que Chile es capaz de construir. Al respecto el propio fotógrafo comenta: “La historia recrea exactamente la humanidad de esas personas, los atributos, la fe que ellos tienen”.
Para conformar la colección, el autor viajó por diversas provincias del país en busca de destapar las verdades y mitos que entraña el culto afrocubano.
“Guanabacoa es cuna de la religión. Allí hasta las piedras tienen fe pero no podíamos ser injustos y había que estar en los plantes abakuá de Regla, en las ceremonias de palo de Jagüey Grande o Perico. Había que ir a Santiago de Cuba, a Trinidad, a Orozco”.
Parte importante de las fotografías corresponde a una serie en blanco y negro cuyo impacto remite a la viveza de los retratos donde pareciera que los rostros por sí solos son síntesis de las tradiciones afrocubanas.
“Si fuera por mi gusto todas las fotos serían en blanco y negro, pero yo pienso que en estas religiones el color expresa lo que el blanco y negro no puede, por eso empleé ambas técnicas”, explica Chile.
Al referirse a la originalidad de esta propuesta, el ministro cubano de Cultura, Abel Prieto, resaltó que las imágenes presentan al ser humano envuelto en la fe pero alejado de la visión seudofolclórica o barata, como parte de una relación tensa, esperanzadora y al mismo tiempo incierta.
“Esta muestra se escapa de los tópicos que a veces uno encuentra en ese rescate de las raíces. Tampoco hace concesiones a miradas turísticas sobre estos procesos culturales. El gran artista que es Chile logró acercarse a estos seres humanos, a sus objetos, sus talismanes de una manera muy respetuosa”, agrega.
El autor también reconoció que mostrar una mirada diferente acerca de temáticas tan abordadas no es tarea fácil. “Uno se sale de esos estereotipos cuando el afán es mostrar la realidad, cuando uno no está manejado por un mercado o no aprieta el gatillo con instintos comerciales, cuando uno quiere decir la verdad, cuando uno ama lo que hace”.

Las imágenes presentan al ser humano envuelto en la fe. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Parte importante de las fotografías corresponde a una serie en blanco y negro. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Selección de una de las obras de Chile donde se puede ver al fotógrafo reflejado. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Somos estará abierta al público hasta el 18 de febrero en la galería capitalina Collage Habana. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Para conformar la colección, el autor viajó por diversas provincias del país. Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

Foto: L Eduardo Domínguez/ Cubadebate.

jueves, 18 de enero de 2018

Califican a Cuba como el país más seguro en Feria de Turismo española


 
El reconocimiento fue recibido por el ministro cubano del sector, Manuel Marrero, quien encabeza la delegación de la Isla a esa cita, y el embajador de la Mayor de las Antillas en la nación ibérica, Gustavo Machín.
Cuba recibió este miércoles el premio Excelencia como país más seguro para el turismo durante la XXXVIII Feria Internacional del ramo –Fitur 2018–, que tiene lugar hasta el 21 de enero en la capital española.
El reconocimiento fue recibido por el ministro cubano del sector, Manuel Marrero, quien encabeza la delegación de la Isla a esa cita, y el embajador de la Mayor de las Antillas en la nación ibérica, Gustavo Machín.
El reconocimiento contrasta con la recomendación que recientemente hizo Estados Unidos a sus ciudadanos de «reconsiderar» los posibles viajes a la Mayor de las Antillas.
El Departamento de Estado de EE. UU. cambió su antiguo sistema de alerta por un escalafón que ubica a todas las naciones en cuatro niveles, donde el primero solo conlleva «tomar las precauciones normales» y el cuarto recibe la advertencia de «no viajar».
A Cuba, cuyos indicadores de seguridad ciudadana están entre los mejores de la región, la ubicaron en el nivel tres, con la sugerencia de «reconsiderar las visitas» debido a que «existen riesgos graves para su seguridad y protección».
Por otra parte, a la XXXVIII Feria Internacional del Turismo asiste una delegación cubana integrada por directivos de las principales cadenas hoteleras, así como los asociados Meliá Hoteles, Iberostar y Blue Diamond, entre otros.
Según PL, participan además las organizaciones superiores de dirección empresarial Viajes Cuba y Cubasol.
En esta ocasión se cuenta con la presencia de Servicios Médicos Cubanos y de la cadena de tiendas Caracol.
En el contexto de la feria, inaugurada este miércoles por los reyes de España Felipe VI y Letizia, participan también los principales turoperadores europeos y canadienses.
De acuerdo con el Ministerio de Turismo de Cuba, España alcanzó en el 2017 un crecimiento de un 10,5 % en su emisión de vacacionistas hacia la Mayor de las An­tillas.
(Con información de Granma)

martes, 16 de enero de 2018

Rostros de la crisis en Puerto Rico: “Todos están en bancarrota”


Una mueblería cerrada en Río Piedras, San Juan. Foto: Erika P. Rodríguez/ The New York Times.

Ángel González, un maestro jubilado que enfrenta un recorte de 10 por ciento de su pensión, ha comenzado a preguntarse si las tres personas en su familia tendrán que usar el mismo teléfono celular y turnárselo.
Santiago Domenech, un contratista que tenía ahorrados dos millones de dólares en bonos gubernamentales cuyo pago recientemente incumplió Puerto Rico, alguna vez tuvo 450 empleados. Ahora tiene ocho. Su suegro, Alfredo Torres, es dueño de la librería boricua más antigua, pero desde hace dos años ha ido en picada.
El gobierno está en bancarrota”, dijo Bernardo Rivera, un chofer de 75 años que conduce autobuses privados y en ocasiones gana 40 dólares en un día. “Todos están en bancarrota. Ya no queda nada. La gente que no tiene trabajo no toma el autobús para ir a trabajar”.
Estas son algunas de las historias de jubilados, comerciantes y servidores públicos de Puerto Rico que están atrapados en medio —ellos dirían que en el fondo— de la insolvencia más grande de un gobierno local en la historia de Estados Unidos.
Con una deuda de 123 mil millones de dólares que no puede pagar, Puerto Rico presentó el 3 de mayo un tipo de protección en caso de bancarrota, una medida que sacudió las espinas dorsales de todos, desde tenedores de bonos que temen pérdidas espeluznantes hasta barrenderos y empleados públicos cuyos salarios de por sí raquíticos probablemente seguirán reduciéndose.
El Día Internacional del Trabajo, el pasado 1 de mayo, una huelga resultó en manifestaciones de varios miles de personas en las calles, las cuales se tornaron violentas. Días antes, la gente estaba reunida en el trabajo, en los parques y en sus casas para debatir interminablemente sobre la incertidumbre de la situación. En la terminal de Río Piedras donde trabaja Rivera, los choferes y el personal de limpieza se juntaron para quejarse tanto de la baja en trabajo y el monto de las jubilaciones como del constante aumento en el precio de los servicios, como el agua y la electricidad.

Los negocios de transporte como este en Río Piedras han sufrido debido a la crisis económica; los choferes tienen que esperar horas para llenar un viaje de sus rutas. Foto: Erika P. Rodríguez/ The New York Times.
A pesar de que la medida que se presentó el 3 de mayo no fue para nada una sorpresa, dejó a su paso una sensación de pesimismo y ansiedad: los funcionarios públicos se preguntan si recibirán sus jubilaciones y las empresas privadas prevén sufrir las consecuencias de un efecto dominó resultado del aumento de los impuestos, la caída de los salarios y el éxodo en masa a Florida por parte de la clase media.
“Yo me voy a quedar aquí, aunque gane solo un dólar”, dijo Rivera.
Los próximos meses, el gobierno planea implementar medidas de austeridad que golpearán en particular a los maestros. La secretaria de Educación puertorriqueña ya anunció una propuesta para el cierre de 184 escuelas. El profesorado podría enfrentar un recorte de dos días por mes.
Así que, mientras el gobierno busca protegerse de las demandas tanto de los fondos de cobertura como de otras firmas financieras que invirtieron para pagar la deuda riesgosa de Puerto Rico, los residentes de este territorio estadounidense están sufriendo las restricciones.
Las multas por estacionarse mal y otras violaciones de tránsito han aumentado al doble. Hay varias agencias gubernamentales que están en serios apuros y prestaciones como los bonos anuales de Navidad o la prima vacacional están a punto de convertirse en recuerdos nostálgicos.
Los residentes están preocupados de que su futuro esté en manos de extraños, una junta de supervisión y un juez federal.
Llegará un momento en el que tendré que decidir entre si vivir en una casa o tener seguro médico”, afirmó Ángel González, el maestro jubilado de 55 años de edad. “¿Y la comida?”, preguntó, con un suspiro.
Su jubilación es de cerca de mil 900 dólares al mes, de los cuales 556 están destinados a pagar el plan médico de su familia.
Roberto Pagán, vicepresidente de la división puertorriqueña del Service Employees International Union (sindicato internacional de funcionarios públicos), dijo que esperaba que casi 400.000 personas pierdan sus planes de salud porque no podrán solventarlos. Es probable que ya no haya quién registre querellas de servicios públicos como las denuncias de abuso infantil.

Una pizarra de la terminal de vehículos públicos del este de Río Piedras muestra que un día solo se registraron ocho pasajeros. Foto: Erika P. Rodríguez/ The New York Times.
El gobernador Ricardo Rosselló, quien asumió el cargo en enero, reconoció que las personas con ingresos más bajos que no cuenten con acceso a asistencia médica y los padres que tengan a sus hijos en escuelas públicas serán las más vulnerables en los próximos meses.
“Todos deben hacer un sacrificio”, explicó en una entrevista. “Hemos sido muy claros acerca de cuál es ese sacrificio”.
Las medidas que tomó Rosselló se aplicaron poco a poco con el objetivo de que no fueran más injustas para un grupo, afirmó. La mayoría de los residentes cree que la única opción que tenía Rosselló era buscar un tipo de protección en contra de la ráfaga de demandas por el impago, aunque hay otras personas que lo han criticado por romper sus promesas de campaña.
Rosselló está en la posición incómoda de ser el heredero de muchos gobernadores que pusieron a Puerto Rico de rodillas en materia fiscal por tomar y tomar prestado para equilibrar los presupuestos y para financiar una burocracia abotargada de mecenazgo político.
Cuando asumió el cargo, Rosselló dijo que su primera tarea era determinar “la gravedad de la situación”. Esperaba un déficit de 3 mil millones de dólares, pero en cambio se encontró con uno de 7,5 mil millones de dólares.
Las dos administraciones pasadas hicieron recortes de miles de puestos de trabajo de la nómina pública y ahora Rosselló ha prometido que hará “recortes estratégicos”, que presuntamente no repercutirán en despidos y pondrán al gobierno en una posición que le permita negociar con sus acreedores desde una mejor posición. Entre las ideas que se han presentado se encuentra el recorte de 10 por ciento a las jubilaciones gubernamentales, lo cual afectará más a los jubilados de la policía y el magisterio porque no reciben beneficios del sistema de seguridad social.
El plan no impresionó a los acreedores, explicó Rosselló.
“No creen que el plan fiscal sea apropiado; piensan que deben ganar más dinero y que gane menos la gente de Puerto Rico”, dijo. “Por supuesto que mi postura es completamente opuesta: siempre protegeré al pueblo puertorriqueño”.


La escuela primaria Dr. Martin G. Brumbaugh en Puerta de Tierra, San Juan, será uno de muchos colegios que cerrarán como parte de las medidas de austeridad. Foto: Erika P. Rodríguez/ The New York Times.
Santiago Domenech, el contratista general, vive en Aguadilla, un municipio ubicado al poniente de Puerto Rico. Dijo que no tenía idea de dónde quedarán las personas como él en la nueva realidad puertorriqueña. Con las enormes deudas que tiene el gobierno con cooperativas de crédito, con empresas como Microsoft, fondos de cobertura y proveedores de gasolina, ¿cuándo le pagarán para que salde sus cuentas pendientes?
No solo sus ahorros están sujetos a bonos de Puerto Rico, sino que su negocio de contratista también se fue a pique, principalmente porque el gobierno no pagó las interminables facturas de un proyecto de renovación del aeropuerto que rebasó el presupuesto.
“Me quedé sin dinero”, dijo Domenech, quien indicó que ha pensado en mudarse a Canadá. “Me siento frustrado e indefenso”.
Su suegro de 63 años, Alfredo Torres, es dueño de la Librería La Tertulia, la más antigua de la isla y la cual depende del ingreso disponible de estudiantes y profesores del campus de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico. Sin embargo, los estudiantes llevan un mes en huelga protestando en contra de los severos recortes al presupuesto, y las ganancias de la tienda cayeron hasta 70 por ciento este semestre, comentó Torres.
Torres dijo que lo más fácil sería culpar a la huelga de estudiantes por la baja afluencia de clientes, pero que cuando ve al centro urbano deteriorado que lo rodea, cree que la culpa está en las décadas de negligencia que llevaron a más personas hacia centros comerciales suburbanos y a otras tantas a salir de la isla.
“Mucho de lo que sucede podría ser nada más una percepción, pero es real”, comentó. “Basta darse una vuelta por la plaza”. La mayoría de los negocios en zonas comerciales como el Paseo de Diego están cerrados.
Los datos del Buró de Estadísticas Laborales muestran que la mano de obra de Puerto Rico cayó en casi 300.000 empleados durante la década pasada, dijo Carlos J. Saavedra Gutiérrez, el secretario del Trabajo de la isla.
“Este es un capítulo nuevo”, dijo, cuando recitó los cambios en materia laboral que espera que estimulen la economía y creen “un parche para el éxodo”.
Muchas de las personas que permanecen en Puerto Rico no tienen el dinero para irse. Jesús González, de 53 años, ha pasado 30 años barriendo las calles de San Juan, pero con los recortes que sufrirán las jubilaciones, calcula que tendrá que seguir trabajando por lo menos hasta los 70 años.
Los dos hijos adultos de Iris Matos se mudaron a la parte continental de Estados Unidos en busca de trabajo. Ella y su marido, empleados jubilados de una empresa eléctrica, se están preparando para un recorte mensual de 500 dólares en sus pensiones, a pesar de que sus nietos dependan de ellos para cubrir sus necesidades básicas.
“No hay un solo sector que no haya sido golpeado: los adultos mayores están preocupados por sus jubilaciones, los padres trabajan menos horas, los jóvenes están en huelga en la universidad y los niños están a punto de ver cómo cierran sus escuelas”, explicó Matos, de 64 años. “Están distribuyendo el dolor, pero solo a un tipo de personas: nosotros”.

Michael Portes y Agustín Portes trabajan en la reconstrucción del muro de un monumento que se encuentra frente al capitolio en San Juan. Foto: Erika P. Rodríguez/ The New York Times. (Tomado de The New York Times)

viernes, 12 de enero de 2018

House of Cards continues in 2018

 
Por Michael L. Winston
(Traducido al español)
Lo que les voy a narrar a continuación no es extraído de ningún boceto del culebrón estadounidense “House of Cards” creado por NETFLIX y protagonizado de forma magistral por Kevin Spacey.
Para los que no han tenido la oportunidad de visualizar el serial estadounidense, en este se exponen cuáles son los métodos que utilizan políticos dentro de la Casa Blanca y sus dependencias para alcanzar el añorado poder o supremacía, sin importar las consecuencias que deriven el cause de sus acciones a terceros, siendo incluso, del mismo bando político.

Recientes declaraciones de los senadores Marco Rubio y Robert Menendez contra Rex Tillerson pudiesen parecer no tener lógica alguna, dado se basan en acusaciones al Secretario de Estado por ineficaz gestión y lentitud de respuesta ante la investigación que se desarrolla sobre supuestos ataques acústicos a funcionarios norteños en la sede diplomática de Washington en La Habana.
Ambos argumentaron que incumplió la ley al no establecer una junta de rendición de cuentas 120 días después de que se confirmó el primer diplomático estadounidense afectado. En el caso de Menendez señaló que la decisión de la administración Trump de retirar a su personal no prioritario de la Isla, así como de expulsar a 15 diplomáticos cubanos de Washington fue “burocrática”, “risible” e “inaceptable”.
Sin embargo, los hechos vaticinan que esta nueva saga de “House of Cards” tiene como colofón desmantelar el Departamento de Estado, apuntando precisamente hacia su cabeza. El Quijote de esta historia no sería otro que Marco Rubio, quien tiene como Sancho Panza al desgastado y cuestionado senador también de origen cubano, Robert Menendez. Ambos buscan ganarse un asiento más allá de sus puestos en el Senado.
En el caso de Rubio, republicano por Florida y presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado para el Hemisferio Occidental, el puesto de Secretario de Estado pudiese ser la antesala para hacer valer la experiencia de su amplio “teamforce” en materias como: derechos humanos, trato a los migrantes, lucha contra el terrorismo, narcotráfico y política exterior. Todo esto sería posible con un resolutivo Marco Rubio, al frente del Dpto. de Estado, que colocase a EE.UU. en la primacía del mundo, teniendo en jaque a sus antagónicos enemigos (Rusia y China) y controlando al mundo árabe mediante su peón coronado a dama, Israel. Sin duda, una catapulta mediática para postularse en un futuro cercano a la presidencia.
En el caso de Menendez su intento por desacreditar al multimillonario Tillerson, es simplemente un guiño que le hace a Rubio, en su afán por limpiar su imagen de hombre corrupto y colocarse como alguien con quien contar para reunir adeptos dentro de los demócratas. Quizás en un gobierno de Rubio, Menendez ya anciano goce de algún privilegio en Coral Gables.
No descartamos un desenlace sangriento e incluso con otros escándalos generados contra Tillerson y la Administración Trump por parte de estos políticos cubanoamericanos durante el season finale de “House of Cards”. Recuerden que quedó abierta la caja de Pandora y aún se investiga el “RussiaGate”.

Donald Trump llama “países de mierda” a El Salvador y Haití


Foto: AP/ Evan Vucci.
El presidente estadounidense, Donald Trump, llamó este jueves “agujeros de mierda” a El Salvador, Haití y varios países africanos, y sugirió que preferiría recibir en Estados Unidos más inmigrantes de Noruega en lugar de los de esas naciones, según informó el diario ‘The Washington Post’.
“¿Por qué tenemos a toda esta gente de países (que son un) agujero de mierda viniendo aquí?”, afirmó Trump durante una reunión con legisladores en la Casa Blanca, de acuerdo con el diario, que cita a dos fuentes familiarizadas con el encuentro.
Trump reaccionó así cuando dos senadores le plantearon un proyecto de ley migratorio que otorgaría visados a algunos de los ciudadanos de países que han sido retirados recientemente del programa de Estatus de Protección Temporal (TPS), como El Salvador, Haití, Nicaragua y Sudán.
El gobernante sugirió entonces que Estados Unidos debería traer a más inmigrantes de países como Noruega, con cuya primera ministra se reunió este miércoles, de acuerdo con el Post.
Los comentarios de Trump sorprendieron a los legisladores presentes en la cita, según el diario, que no aclara si el presidente se refería también a Nicaragua con su exabrupto.
El proyecto de seis senadores bipartidistas eliminaría la llamada ‘lotería de visados’ que cada año asigna 50.000 visas a ciudadanos de países con una baja tasa de emigrantes a Estados Unidos, un mecanismo que beneficia mayoritariamente a países de África.
Según dijo a Efe una fuente del Senado, que pidió el anonimato, la mitad de esos visados beneficiaría a los que hasta ahora estaban protegidos por el TPS, y la otra mitad estaría reservada a inmigrantes que demostraran cualidades profesionales que merecieran su entrada en Estados Unidos, el famoso “mérito” que defiende Trump.
El acuerdo también abriría un camino a la ciudadanía para más de un millón de jóvenes indocumentados que llegaron de niños al país, conocidos como ‘soñadores’, y concedería más de 1.000 millones de dólares para proyectar y construir una barrera física en la frontera con México.
(Con información de El Mundo)