jueves, 28 de diciembre de 2017

Puerto Rico podría perder el 8% de su población infantil, advierte informe

Hasta el 71% de los niños en Puerto Rico vivirían bajo pobreza a un año del huracán María.Hasta el 71% de los niños en Puerto Rico vivirían bajo pobreza a un año del huracán María.
Puerto Rico podría perder el 8% de su población infantil, lo que equivale a unos 55,770 niños, según proyecciones del Instituto del Desarrollo de la Juventud.
Además, el aumento en la inseguridad económica familiar puede abonar a la pobreza infantil en la isla, escenario que las proyecciones anticipan que subirá la miseria en la niñez de 56% hasta un 71% o 100,000 menores que enfrentarían condiciones de vida bajo el nivel federal de pobreza.
Este es el cuadro, que, según un análisis del Instituto, le espera a la niñez puertorriqueña debido a la devastación que dejó el huracán María y a las nuevas condiciones del país: mayores dificultades económicas, mayor emigración y un aumento en las condiciones de salud mental entre esta población tan vulnerable.
Se trata del estudio “El Impacto del huracán María en la niñez de Puerto Rico”, un análisis de la situación del país que contiene, además, recomendaciones y que acaba de divulgar esta organización sin fines de lucro que aboga por políticas públicas a favor del desarrollo de la niñez y juventud en la isla.
“La realidad es que hay mucha pobreza en Puerto Rico y se va a poner bien grave, sobre todo para los niños”, dijo Amanda Rivera Flores, directora del Instituto.
Basado en estudios previos sobre el impacto de otros desastres naturales, además de datos censales, el informe del Instituto, que está disponible en su página juventudpr.org, anticipa que la situación de pobreza en la niñez podría tener un efecto negativo en el desarrollo económico del país.
Rivera Flores, quien dirige el Instituto desde febrero de este año, resaltó que, antes del paso del huracán María, ya el panorama de la niñez en la isla era precario, con más del 50% de los niños en condiciones paupérrimas.
El Instituto identifica a los municipios del sureste y la región central montañosa como los más afectados, puesto que, además de que absorbieron el impacto más fuerte del huracán, ya padecían de condiciones de extrema pobreza y familias con padres desempleados o fuera del campo laboral.
“El impacto en la salud mental es bien fuerte en los niños, ya sea por pérdidas en sus viviendas, por la incertidumbre que esto les provoca, además de estrés post traumático”, dijo Rivera Flores.
La migración que ya se sentía incluso desde antes del huracán María, especialmente en personas entre los 18 años y los 40 y tantos, afecta adversamente la economía del país, con una fuerza laboral cada vez menor y una población más envejecida, revela el informe.
Entre las recomendaciones contenidas en el informe, se encuentra invertir en proyectos que mejoren la seguridad económica de familias con niños, así como en servicios de salud mental y apoyos para los jóvenes y extender el Crédito Contributivo por Dependientes Menores a familias con menos de tres hijos.
También, en sus recomendaciones, que el Instituto dirige al sector filantrópico, el gobierno local y federal y a la Junta de Supervisión Fiscal, se incluye crear un Fondo de Desarrollo Laboral para la Reconstrucción, restituir y optimizar el Crédito por Trabajo, asignar trabajadores sociales y psicólogos a cada escuela y crear un grupo de trabajo para atender la crisis de migración de familias con niños.
“Las oportunidades de empleo subsidiado y talleres de recapacitación son algunas de las recomendaciones, tomando en cuenta (los esfuerzos de) la reconstrucción de Puerto Rico, lo que ayudaría tanto a la seguridad de empleo como a la seguridad económica”, dijo Caridad Arroyo, líder de estadísticas del Instituto.
Tanto Arroyo como Rivera Flores coincidieron, además, que los efectos que trajo el huracán María han provocado que temas como la vulnerabilidad de la niñez hayan salido a relucir y captado la atención a nivel internacional.
“Es ver cómo usarlo como una oportunidad” para mejorar sus condiciones, dijo Rivera Flores. (Con información de El Nuevo Día)

martes, 26 de diciembre de 2017

Trump, ¿con el mundo en sus manos?


Por Noel Manzanares Blanco
Los finales de cada año traen consigo que, como regla, se examine qué aconteció en los últimos doce meses respecto a determinado tema, sea de cualidad económica, social, cultural, militar, política… y/o de todo ello visto en sistema. Con este presupuesto, me acerco a la proyección internacional de quien ocupa la primera oficina gringa, con base a sus palabras expresadas al adelantar parte de su política exterior, en Marzo de 2016:
“Nos han faltado el respeto, hemos sido burlados y estafados durante muchos años por gente más inteligente, más astuta, más dura”. “Estados Unidos primero significa, antes que nada, ya no ser estafados. Vamos a ser amistosos con todo el mundo, pero no vamos a dejar que nadie se aproveche de nosotros”. “No podemos permitirnos perder grandes cantidades de dinero, miles de millones de dólares en todo esto” (1).
A esta altura, revalido lo que aprecié hacia el tercer mes de este año (2): la tendencia de la política exterior de Donald John ante el mundo en general quedó evidenciada marcadamente con su discurso revestido de tinte ultra nacionalista, a finales de Febrero de 2017. Dijo en la ocasión: “No soy el presidente del orbe, sino de Estados Unidos”. “El futuro es nuestro. Estados Unidos será mayor, más grande y fuerte que nunca”. O sea, la prioridad es el incremento del poder militar para conseguir la paz “a través de la fuerza” (3).
Poco debe extrañar, pues, que el “odiador en jefe” (4) manifestara en su intervención ante Naciones Unidas en Septiembre pasado: “En asuntos exteriores, estamos renovando este principio fundacional de soberanía. El primer deber de nuestro gobierno es para con su pueblo, nuestros ciudadanos, para servir a sus necesidades, garantizar su seguridad, preservar sus derechos y defender sus valores./ Como Presidente de los Estados Unidos, siempre pondré a Estados Unidos en primer lugar […]” (5).
En consecuencia, disminuye la posibilidad de que asombre el título “Trump: ‘EE.UU. ha entrado en una nueva era de rivalidad’” que circula en las últimas horas en varios medios de prensa (6 y 7) donde consta que este Mr. presentó la nueva Estrategia de Seguridad Nacional yanqui en la que especifica las amenazas a las que ese país se siente hoy enfrentado.
“Hemos entrado en una nueva era de rivalidad, en la que potencias rivales como Rusia y China tratan de desafiar la influencia y los valores de EE.UU.”, dijo, aunque contradictoriamente acotó que “tratará de construir buenas relaciones de cooperación con todos los países”. También apuntó: “[El] problema norcoreano debió ser resuelto hace mucho tiempo” —antes de que él llegara al poder. “Entonces este problema se podría haber solucionado de manera más fácil”; “no tenemos otra opción [que solucionarlo]”.
En la versión de la agencia EFE sobre el mismo asunto, se lee que Trump dijo refiriéndose a sus coterráneos/as —coloca un punto y aparte con su triunfo electoral: “Ustedes hablaron alto y claro. El 8 de noviembre (de 2016), votaron para hacer que Estados Unidos sea grandioso nuevamente. Aceptaron un nuevo liderazgo y nuevas estrategias y también una nueva y gloriosa esperanza” (8).
Como era de esperar, Moscú y Pekín respondieron a tal Estrategia. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, manifestó: “Ya en la lectura rápida, sobre todo de los pasajes que afectan a nuestro país, queda claro el carácter imperialista del documento”; al tiempo que la vocera Hua Chunying, sentenció: “Urgimos a Estados Unidos a abandonar la intención estratégica de tergiversar deliberadamente la imagen de China y abandonar los conceptos obsoletos de la Guerra Fría que se basan en el pensamiento de suma cero. De lo contrario, dañará a otros además de a sí mismo” (9).
Y acerca de Corea del Norte, me pregunto de dónde proviene tanta bravuconería. Sí, porque hace unos pocos días trascendió que el secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, ofreció iniciar conversaciones directas con Corea del Norte sin condiciones previas, alejándose de una demanda clave de Washington: la suposición de que Pyongyang debe aceptar primero que la renuncia a su arsenal nuclear sea parte de cualquier negociación (10).
En correspondencia, pudiera pensarse que lo referido a la Estrategia en cuestión respecto al caso norcoreano es otra de sus tantas mentiras (11). Pero, al mismo tiempo, sería absurdo darle la espalda al análisis de Amy Goodman en “La máquina del apocalipsis en manos de Donald Trump”, puntualmente el segmento en el que consta: “Trump, que parece disfrutar del sonido de los tambores de guerra y de hostigar a sus oponentes, como el líder supremo de la nuclearizada Corea del Norte, Kim Jong Un, podría estar arrastrándonos al borde de una guerra nuclear” (12).
Entretanto, no olvidemos que el hombre clave de la Casa “Oscura” dijo hace un par de meses que la política de EEUU hacia Norcorea no funciona (13), un lance que recibió una advertencia de Pyongyang: “Trump, un viejo lunático que ha soltado una avalancha de insultos contra Corea del Norte (…). Sus comentarios irrespetuosos acelerarán la destrucción de su nación”, según lo publicado en Octubre pasado por la agencia de noticias estatal KCNA, que funciona como portavoz del Gobierno de ese país asiático (14). No por acaso escribí: “Corea del Norte: amenazada, una intranquilidad (II)” (15).
Con estos elementos que acabo de compartir —sin despreciar el rechazo que el empresario de éxito y aprendiz de estadista recibe en sus propios predios: desde Noam Chomsky hasta los senadores republicanos John McCain y Bob Corker (16)—, considero haber dibujado una muestra que confirma las pretensiones del presidente yanqui en su intento de manosear el mundo. Mas, es muy difícil que tanta prepotencia se convierta en realidad. Tengo la convicción de que tal actitud, contraria a la civilización universal, parará en el basurero de la Historia. ¡Amén!

martes, 19 de diciembre de 2017

Puerto Rico se quedan sin policíasVista general de la calle Fortaleza en el viejo San Juan (Puerto Rico), EFE/Jorge Muñiz

Vista general de la calle Fortaleza en el viejo San Juan (Puerto Rico), EFE/Jorge Muñiz

Un conflicto laboral ha dejado sin prácticamente agentes de la Policía de Puerto Rico las calles de algunos municipios en un delicado momento para la isla tras el huracán María en el que todavía falta la luz de forma generalizada y no funcionan los semáforos, lo que hace fundamental su presencia.
El director ejecutivo del Sindicato de Policías Puertorriqueños, José Marín, dijo a Efe que el domingo se ausentaron más de 4.000 agentes de Policía de un total de 12.000, un tercio de los efectivos, lo que da idea de la magnitud de un problema perceptible en muchas áreas del territorio caribeño.
El gobernador de Puerto RicoRicardo Rosselló, anunció que ha pedido al secretario del Departamento de Seguridad Pública (DSP), Héctor Pesquera, que ponga en marcha una investigación sobre el ausentismo en la Policía.
“Le he solicitado al secretario del DSP que haga una investigación y se comiencen a tomar acciones inmediatamente”, adelantó Rosselló.
Los datos de la propia Policía reflejan que el domingo se ausentaron de sus puestos un total de 4.565 agentes, cifra que el sábado se situó en 4.081, mientras que en el área policíaca de San Juan hoy faltaron 518 agentes.
Marín explicó que los agentes de la Policía que se han ausentado lo han hecho por bajas médicas debidamente justificadas.
Aclaró que tras el huracán María, que el pasado 20 de septiembre arrasó la isla caribeña, muchos agentes de la Policía de Puerto Rico se vieron obligados a trabajar durante jornadas de 12, 14 y hasta 16 horas.
Para hacer frente al pago de esas horas extraordinarias realizadas por los agentes, la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias (Fema, por sus siglas en inglés) desembolsó al Gobierno de Puerto Rico cerca de 5 millones de dólares.
Sin embargo, matiza Marín, las horas no fueron pagadas a los agentes, salvo a algunos destinados a la escolta de miembros del Gobierno, lo que provocó malestar entre sus compañeros.
El líder sindical indicó que además de no pagarse las horas extraordinarias hay un problema administrativo grave añadido en el seno de la Policía de Puerto Rico, ya que a los agentes se les devuelve de manera generalizada los formularios en los que deben de indicar el número de horas extraordinarias trabajadas con la excusa de estar erróneamente rellenados.
Dijo se dan casos de devoluciones por un minuto teóricamente mal reflejado, lo que provoca que deban volverse a rellenar y en muchos casos se presenten fuera del plazo marcado, lo que lleva a que tener que esperar otro mes para poder cobrarse.
A todo esto se suma que si el día 31 de diciembre no se han utilizado los días por enfermedad que los agentes tienen acumulan durante el año en curso se pierden.
Marín aseguró que, en cualquier caso, los agentes de la Policía de Puerto Rico que en estos últimos días no se han presentado a trabajar lo pueden justificar con las debidas notificaciones de sus médicos y que piensa que se sienten enfermos dadas las horas y horas que acumuladas en los meses transcurridos desde el paso del huracán María.
Dijo que, en su opinión, la culpa del problema recae en la responsable máxima de la Policía de Puerto Rico, Michelle Hernández de Fraley, quien ha impuesto una rigidez administrativa en los informes por horas trabajadas que suponen un quebradero de cabeza para los agentes.
Por su parte, el presidente de la Corporación Organizada de Policías y Seguridad (COPS), Jaime Morales, advirtió a Pesquera de que se abstenga de desatar una “cacería de brujas” contra los agentes que no se han presentado en sus puestos de trabajo a causa de licencia por enfermedad.
En la primera quincena de noviembre, antes de comenzar el ausentismo generalizado, los agentes que no se presentaban a trabajar fluctuaban diariamente entre 250 y 400. Con información de El Diario

viernes, 15 de diciembre de 2017

República Dominicana entre destinos migratorios de cubanos en AL 

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Bolivia, Ecuador y Chile se han convertido en los últimos 20 años en nuevos destinos dentro de América Latina para los cubanos que deciden emigrar de la isla, además de otros países tradicionales como México y Venezuela, informó hoy el semanario oficial Trabajadores. La directora del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales en Cuba, Ileana Sorolla, afirmó que actualmente la migración cubana en la región “está orientada hacia aquellas naciones donde existen los asentamientos históricos más antiguos (México, Argentina, República Dominicana, Venezuela)”.
“Y en las últimas dos décadas también están Bolivia, Ecuador, Chile”, añadió la especialista, en una entrevista concedida a Trabajadores y publicada este lunes.
Sorolla destacó que “hoy la migración cubana es, esencialmente, de carácter económico, con manifestaciones laborales, temporales, familiares”, aunque sin precisar cifras de esos movimientos.
Sobre la nuevas medidas migratorias que entraron en vigor en la isla el pasado 14 de enero, consideró que “abren un nuevo capítulo en la historia migratoria del país” y subrayó que “benefician a todos los cubanos”.
La reforma migratoria, una de las medidas más populares del presidente cubano Raúl Castro, puso fin a engorrosos trámites que el Gobierno imponía a los cubanos para poder viajar.
Entre otros, eliminó el “permiso de salida”, amplió de 11 a 24 meses el tiempo en que un cubano puede permanecer en el exterior por motivos particulares y facilitó la entrada temporal de emigrados, incluso de algunos que abandonaron “ilegalmente” la isla.
Sorolla advirtió que la reforma fue impulsada en momentos en que existen aún “factores de agresividad” por parte del Gobierno de Estados Unidos como la llamada ley de Ajuste promulgada en 1966, que permite a los cubanos que logran entrar en territorio norteamericano obtener la residencia permanente después de un año y un día.
Agregó que desde Estados Unidos “se sigue manipulando” el tema migratorio: “se llevan a cabo campañas mediáticas, se crea incertidumbre”.
La opinión de la especialista es que las medidas de la reforma migratoria “son valientes, soberanas y responden, en primer lugar, a los intereses del pueblo, más allá de los antecedentes decimonónicos del conflicto bilateral” entre Cuba y EE.UU. EFE

Declaración del XVI Consejo Político ALBA-TCP


Bruno Rodríguez lee la declaración del XVI Consejo Político del ALBA-TCP en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Foto: CubaMinrex/ Twitter.

Bruno Rodríguez lee la declaración del XVI Consejo Político del ALBA-TCP en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
Los Ministros de Relaciones Exteriores y los Jefes de Delegaciones de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en La Habana, en ocasión de su XVI Consejo Político:
Nos congratulamos por el XIII aniversario del ALBA-TCP, creación histórica inspirada en el legado de los líderes de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, y de la Revolución Bolivariana en Venezuela, Hugo Chávez Frías, cuyo pensamiento y obra confirman la plena vigencia de la lucha por la emancipación de los pueblos.
Demandamos la estricta observancia de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la libre determinación, a la soberanía, la integridad territorial, y la no injerencia en los asuntos internos de cada país.
Reafirmamos la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que persigue la unidad en la diversidad de nuestra región, a través de la concertación política y la integración, así como la defensa de nuestra soberanía y libre determinación, y el desarrollo de nuestros pueblos, sobre la base de los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y de gobierno de la región en la II Cumbre de la CELAC, en La Habana.
Reclamamos el cumplimiento del Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que condujo al cese definitivo y bilateral del fuego y la dejación de las armas, bajo un estricto mecanismo de monitoreo y verificación, y  resaltamos que sólo el cumplimiento de este Acuerdo y la culminación exitosa de los diálogos de paz en curso entre el ELN y el gobierno de Colombia, que se celebran en Ecuador, pueden garantizar el futuro de paz que merece Colombia, y contribuir positivamente a la estabilidad de la América Latina y el Caribe.
Rechazamos el retroceso impuesto por el gobierno del presidente Donald Trump en las relaciones de los Estados Unidos con Cuba y reiteramos el reclamo de la región y la comunidad internacional de que se levante de manera incondicional el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba, que por su extraterritorialidad afecta a todos los Estados. Asimismo, condenamos las nuevas medidas de recrudecimiento del bloqueo y las recientes decisiones unilaterales, infundadas, arbitrarias y políticamente motivadas del Gobierno de los Estados Unidos, que afectan al pueblo cubano, a los ciudadanos estadounidenses y a las relaciones con Cuba en su conjunto.
Renovamos nuestro firme respaldo a la Revolución Bolivariana, su unión cívico-militar y su gobierno, conducido por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros. Celebramos con regocijo las victorias de la democracia en Venezuela basados en los resultados de las elecciones regionales y municipales recientemente celebradas y la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, los cuales mediante el voto han derrotado la estrategia imperial de violencia golpista dirigida a sumir a Venezuela en el caos y derrocar la Revolución Bolivariana.
Rechazamos las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea con fines políticos, contra la República Bolivariana de Venezuela, que afectan la vida y el desarrollo del noble pueblo venezolano y el goce de sus derechos.
Rechazamos asimismo, las acciones injerencistas de la OEA y de grupos de países por sus continuas agresiones contra la soberanía, autodeterminación y el orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y otros países en los que sus pueblos han decidido gobernarse por sí mismos sin tutelaje de ninguna clase, lo que traería por consecuencia la desestabilización de la región.
Saludamos la celebración del diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición que tiene lugar en República Dominicana. Exhortamos a la comunidad internacional a apoyar este proceso y rechazamos cualquier tipo de injerencia, condicionamiento o presión externa sobre esta iniciativa.
Deploramos  la injerencia del Secretario General de la OEA en decisiones democráticas adoptadas por instituciones estatales del  Estado Plurinacional de Bolivia, con el objetivo de defender intereses de fuerzas foráneas.
Saludamos las políticas y prácticas de seguridad soberanas que desarrolla Nicaragua que son exitosas para contener el narcotráfico y el crimen organizado y contribuyen a la seguridad de la región.
Condenamos  la situación creada en Honduras. Rechazamos firmemente la represión contra las protestas populares, lamentamos la pérdida de vidas humanas, expresamos nuestras condolencias a los familiares de las víctimas y llamamos a respetar la voluntad del pueblo.
Ratificamos el carácter universal del Acuerdo de París en la 21º Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y reiteramos el llamado a su plena implementación, tomando como base el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Acogemos con beneplácito los resultados exitosos de la Conferencia de las Partes (COP23), celebrada en Bonn del 6 al 17 de noviembre de 2017, e instamos a la comunidad internacional a que tome en consideración las circunstancias especiales de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y la imperiosa necesidad de la aplicación efectiva de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Reiteramos nuestro invariable apoyo a los hermanos países caribeños, víctimas de devastadores fenómenos naturales y del cambio climático, de tal forma que contribuyamos de manera activa a superar los estragos que provocaron. Demandamos un tratamiento justo y diferenciado para los Estados caribeños. Asimismo, reafirmamos nuestra solidaridad ante las injustas medidas llamadas de “graduación”, y las acciones de países extraregionales contra varios países del Caribe declarándolos jurisdicciones no cooperativas, y nos unimos al reclamo de compensaciones por los horrores de la esclavitud y la trata.
Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo a la declaración unilateral del Presidente de los Estados Unidos de América, el pasado 6 de diciembre de 2017, en relación con el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, lo que tendrá graves consecuencias para la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente, y constituye una grave y flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. También reafirmamos nuestro apoyo y solidaridad de larga data con la causa legítima del pueblo palestino, y reiteramos nuestro compromiso de seguir apoyando la solución justa, duradera y pacífica del conflicto palestino-israelí, basada en una solución de dos Estados, que permita a Palestina el ejercicio del derecho a la libre determinación como Estado independiente y soberano, con Jerusalén Oriental como su capital, basada en las fronteras anteriores a 1967.
Reafirmamos la continuidad de nuestra lucha, junto con las fuerzas políticas de izquierda y los movimientos populares de la región, por una América Latina y el Caribe unida, solidaria, con justicia social y verdaderamente integrada.
Manifestamos igualmente el compromiso de continuar consolidando nuestra coordinación y unidad de acción, basados en el sólido acervo de nuestros pueblos, recogido en el programa político Consenso de Nuestra América y en la Declaración Nuestra América en Pie de Lucha, adoptados en el XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, efectuado en Managua, Nicaragua, en julio de 2017.
Estamos convencidos de la más amplia convocatoria y la calurosa y solidaria bienvenida de Cuba a los movimientos sociales y fuerzas progresistas de la región en ocasión del XXIV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, a celebrarse en 2018.
Felicitamos los resultados de los diferentes procesos electorales realizados en Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia durante el 2017, muestra de la tradicional participación ciudadana de nuestros países.
Manifestamos nuestro convencimiento de que la unidad y solidaridad entre nuestros pueblos y gobiernos es el camino hacia la victoria. Tomado de CUBADEBATE