viernes, 15 de diciembre de 2017

República Dominicana entre destinos migratorios de cubanos en AL 

 23422CDE-713B-4C0C-ADD6-C757493400FD.jpg__216__250__CROPz0x216y250

Bolivia, Ecuador y Chile se han convertido en los últimos 20 años en nuevos destinos dentro de América Latina para los cubanos que deciden emigrar de la isla, además de otros países tradicionales como México y Venezuela, informó hoy el semanario oficial Trabajadores. La directora del Centro de Estudios de Migraciones Internacionales en Cuba, Ileana Sorolla, afirmó que actualmente la migración cubana en la región “está orientada hacia aquellas naciones donde existen los asentamientos históricos más antiguos (México, Argentina, República Dominicana, Venezuela)”.
“Y en las últimas dos décadas también están Bolivia, Ecuador, Chile”, añadió la especialista, en una entrevista concedida a Trabajadores y publicada este lunes.
Sorolla destacó que “hoy la migración cubana es, esencialmente, de carácter económico, con manifestaciones laborales, temporales, familiares”, aunque sin precisar cifras de esos movimientos.
Sobre la nuevas medidas migratorias que entraron en vigor en la isla el pasado 14 de enero, consideró que “abren un nuevo capítulo en la historia migratoria del país” y subrayó que “benefician a todos los cubanos”.
La reforma migratoria, una de las medidas más populares del presidente cubano Raúl Castro, puso fin a engorrosos trámites que el Gobierno imponía a los cubanos para poder viajar.
Entre otros, eliminó el “permiso de salida”, amplió de 11 a 24 meses el tiempo en que un cubano puede permanecer en el exterior por motivos particulares y facilitó la entrada temporal de emigrados, incluso de algunos que abandonaron “ilegalmente” la isla.
Sorolla advirtió que la reforma fue impulsada en momentos en que existen aún “factores de agresividad” por parte del Gobierno de Estados Unidos como la llamada ley de Ajuste promulgada en 1966, que permite a los cubanos que logran entrar en territorio norteamericano obtener la residencia permanente después de un año y un día.
Agregó que desde Estados Unidos “se sigue manipulando” el tema migratorio: “se llevan a cabo campañas mediáticas, se crea incertidumbre”.
La opinión de la especialista es que las medidas de la reforma migratoria “son valientes, soberanas y responden, en primer lugar, a los intereses del pueblo, más allá de los antecedentes decimonónicos del conflicto bilateral” entre Cuba y EE.UU. EFE

Declaración del XVI Consejo Político ALBA-TCP


Bruno Rodríguez lee la declaración del XVI Consejo Político del ALBA-TCP en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Foto: CubaMinrex/ Twitter.

Bruno Rodríguez lee la declaración del XVI Consejo Político del ALBA-TCP en el Palacio de las Convenciones de La Habana.
Los Ministros de Relaciones Exteriores y los Jefes de Delegaciones de los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), reunidos en La Habana, en ocasión de su XVI Consejo Político:
Nos congratulamos por el XIII aniversario del ALBA-TCP, creación histórica inspirada en el legado de los líderes de la Revolución Cubana, Fidel Castro Ruz, y de la Revolución Bolivariana en Venezuela, Hugo Chávez Frías, cuyo pensamiento y obra confirman la plena vigencia de la lucha por la emancipación de los pueblos.
Demandamos la estricta observancia de los Propósitos y Principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional, la solución pacífica de controversias, la prohibición del uso y de la amenaza del uso de la fuerza, el respeto a la libre determinación, a la soberanía, la integridad territorial, y la no injerencia en los asuntos internos de cada país.
Reafirmamos la necesidad de fortalecer la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), que persigue la unidad en la diversidad de nuestra región, a través de la concertación política y la integración, así como la defensa de nuestra soberanía y libre determinación, y el desarrollo de nuestros pueblos, sobre la base de los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, firmada por los Jefes de Estado y de gobierno de la región en la II Cumbre de la CELAC, en La Habana.
Reclamamos el cumplimiento del Acuerdo Final de Paz entre el Gobierno de la República de Colombia y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo (FARC-EP), que condujo al cese definitivo y bilateral del fuego y la dejación de las armas, bajo un estricto mecanismo de monitoreo y verificación, y  resaltamos que sólo el cumplimiento de este Acuerdo y la culminación exitosa de los diálogos de paz en curso entre el ELN y el gobierno de Colombia, que se celebran en Ecuador, pueden garantizar el futuro de paz que merece Colombia, y contribuir positivamente a la estabilidad de la América Latina y el Caribe.
Rechazamos el retroceso impuesto por el gobierno del presidente Donald Trump en las relaciones de los Estados Unidos con Cuba y reiteramos el reclamo de la región y la comunidad internacional de que se levante de manera incondicional el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos a Cuba, que por su extraterritorialidad afecta a todos los Estados. Asimismo, condenamos las nuevas medidas de recrudecimiento del bloqueo y las recientes decisiones unilaterales, infundadas, arbitrarias y políticamente motivadas del Gobierno de los Estados Unidos, que afectan al pueblo cubano, a los ciudadanos estadounidenses y a las relaciones con Cuba en su conjunto.
Renovamos nuestro firme respaldo a la Revolución Bolivariana, su unión cívico-militar y su gobierno, conducido por el presidente constitucional Nicolás Maduro Moros. Celebramos con regocijo las victorias de la democracia en Venezuela basados en los resultados de las elecciones regionales y municipales recientemente celebradas y la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, los cuales mediante el voto han derrotado la estrategia imperial de violencia golpista dirigida a sumir a Venezuela en el caos y derrocar la Revolución Bolivariana.
Rechazamos las sanciones económicas impuestas por los Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea con fines políticos, contra la República Bolivariana de Venezuela, que afectan la vida y el desarrollo del noble pueblo venezolano y el goce de sus derechos.
Rechazamos asimismo, las acciones injerencistas de la OEA y de grupos de países por sus continuas agresiones contra la soberanía, autodeterminación y el orden constitucional de la República Bolivariana de Venezuela y otros países en los que sus pueblos han decidido gobernarse por sí mismos sin tutelaje de ninguna clase, lo que traería por consecuencia la desestabilización de la región.
Saludamos la celebración del diálogo entre el gobierno venezolano y la oposición que tiene lugar en República Dominicana. Exhortamos a la comunidad internacional a apoyar este proceso y rechazamos cualquier tipo de injerencia, condicionamiento o presión externa sobre esta iniciativa.
Deploramos  la injerencia del Secretario General de la OEA en decisiones democráticas adoptadas por instituciones estatales del  Estado Plurinacional de Bolivia, con el objetivo de defender intereses de fuerzas foráneas.
Saludamos las políticas y prácticas de seguridad soberanas que desarrolla Nicaragua que son exitosas para contener el narcotráfico y el crimen organizado y contribuyen a la seguridad de la región.
Condenamos  la situación creada en Honduras. Rechazamos firmemente la represión contra las protestas populares, lamentamos la pérdida de vidas humanas, expresamos nuestras condolencias a los familiares de las víctimas y llamamos a respetar la voluntad del pueblo.
Ratificamos el carácter universal del Acuerdo de París en la 21º Conferencia de las Partes de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y reiteramos el llamado a su plena implementación, tomando como base el principio de responsabilidades comunes pero diferenciadas. Acogemos con beneplácito los resultados exitosos de la Conferencia de las Partes (COP23), celebrada en Bonn del 6 al 17 de noviembre de 2017, e instamos a la comunidad internacional a que tome en consideración las circunstancias especiales de los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo y la imperiosa necesidad de la aplicación efectiva de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.
Reiteramos nuestro invariable apoyo a los hermanos países caribeños, víctimas de devastadores fenómenos naturales y del cambio climático, de tal forma que contribuyamos de manera activa a superar los estragos que provocaron. Demandamos un tratamiento justo y diferenciado para los Estados caribeños. Asimismo, reafirmamos nuestra solidaridad ante las injustas medidas llamadas de “graduación”, y las acciones de países extraregionales contra varios países del Caribe declarándolos jurisdicciones no cooperativas, y nos unimos al reclamo de compensaciones por los horrores de la esclavitud y la trata.
Expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo a la declaración unilateral del Presidente de los Estados Unidos de América, el pasado 6 de diciembre de 2017, en relación con el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, lo que tendrá graves consecuencias para la estabilidad y la seguridad en el Medio Oriente, y constituye una grave y flagrante violación de la Carta de las Naciones Unidas, el Derecho Internacional y las resoluciones pertinentes de las Naciones Unidas. También reafirmamos nuestro apoyo y solidaridad de larga data con la causa legítima del pueblo palestino, y reiteramos nuestro compromiso de seguir apoyando la solución justa, duradera y pacífica del conflicto palestino-israelí, basada en una solución de dos Estados, que permita a Palestina el ejercicio del derecho a la libre determinación como Estado independiente y soberano, con Jerusalén Oriental como su capital, basada en las fronteras anteriores a 1967.
Reafirmamos la continuidad de nuestra lucha, junto con las fuerzas políticas de izquierda y los movimientos populares de la región, por una América Latina y el Caribe unida, solidaria, con justicia social y verdaderamente integrada.
Manifestamos igualmente el compromiso de continuar consolidando nuestra coordinación y unidad de acción, basados en el sólido acervo de nuestros pueblos, recogido en el programa político Consenso de Nuestra América y en la Declaración Nuestra América en Pie de Lucha, adoptados en el XXIII Encuentro del Foro de Sao Paulo, efectuado en Managua, Nicaragua, en julio de 2017.
Estamos convencidos de la más amplia convocatoria y la calurosa y solidaria bienvenida de Cuba a los movimientos sociales y fuerzas progresistas de la región en ocasión del XXIV Encuentro Anual del Foro de Sao Paulo, a celebrarse en 2018.
Felicitamos los resultados de los diferentes procesos electorales realizados en Nicaragua, Cuba, Venezuela y Bolivia durante el 2017, muestra de la tradicional participación ciudadana de nuestros países.
Manifestamos nuestro convencimiento de que la unidad y solidaridad entre nuestros pueblos y gobiernos es el camino hacia la victoria. Tomado de CUBADEBATE

jueves, 14 de diciembre de 2017

Pérez Esquivel: El capitalismo nació sin corazón

El Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel señaló este lunes en la capital argentina que los pueblos que no son dueños de sus recursos naturales pierden la soberanía, tras apuntar que el capitalismo nació sin corazón.
Pérez Esquivel participó en el foro Derechos y soberanía frente al libre comercio, la deuda y el poder corporativo, de la Cumbre de los Pueblos, antítesis de la Conferencia ministerial de la Organización Mundial del Comercio que se celebra en esta ciudad.
Estamos en una etapa de fuerte resistencia frente a la opresión, subrayó Pérez Esquivel a los presentes tras recordar que en noviembre del 2005 muchos nos reunimos en Mar del Plata, Argentina, para decirle no al ALCA (Área del Libre Comercio de las Américas).
El capitalismo no se va a corregir, nació sin corazón, sin sensibilidad, destacó el Premio Nobel de la Paz, quien añadió que hay muchos desafíos por delante para preservar los bienes y recursos naturales de nuestros pueblos que hoy, dijo, los están extranjerizando, entregando a las transnacionales que están por sobre los Estados.
En la Cumbre de los Pueblos, que aúna a campesinos, trabajadores, comunidades originarias, jóvenes y diversas organizaciones sociales de varios países, arrancó ayer su programa académico con dos importantes conferencias, refirió PL.
En el foro Derechos y soberanía frente al libre comercio, la deuda y el poder corporativo se analizaron las preocupaciones en relación con la impunidad del poder corporativo, el sistema de la deuda, y el régimen de Comercio y Protección de Inversiones.
En el seminario Multilateralismo, regionalismo y bilateralismo. Integración y respuesta alternativa de los pueblos, se debatió sobre integración y unidad latinoamericana, crisis y economía mundial y la posición de EE.UU. Tomado de GRANMA

Cuba ha demostrado que los países del Caribe tenemos derecho a existir y prosperar


Imagen relacionada Describir esta reunión como histórica no es un mero cliché, pues esta ocasión encarna la lucha de los pueblos del Caribe por la libertad y por su derecho inalienable a la independencia y la soberanía, así como por su derecho a vivir de forma pacífica y responsable en la comunidad mundial, destacó en su declaración el honorable Gaston Browne, primer ministro de Antigua y Barbuda, al anunciar el discurso del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, ante la Asamblea de la Organización de Estados del Caribe Oriental (OECO).

«El hecho de que nuestros pueblos pequeños y marginados de la OECO acojamos en nuestras tierras a Raúl Castro Ruz es muestra fehaciente de la admiración, el respeto y la gratitud que profesamos por el pueblo y Gobierno de Cuba», ponderó Browne.

Más que cualquier otro país, la Mayor de las Antillas ha demostrado que los países del Caribe tenemos derecho a existir y prosperar según nuestra propia voluntad, sin ceder ante el dictado de los poderosos.

Yo no había nacido aún cuando el legendario Fidel Castro, conjuntamente con este hombre: su hermano Raúl, liberaron a Cuba de una alianza opresora compuesta por rapaces empresas extranjeras y un Gobierno corrupto, dijo el Primer Ministro de Antigua y Barbuda.

Seguramente Raúl rechazaría esta caracterización, pero me veo obligado a afirmar que la OECO, en el día de hoy, se siente honrada por la presencia de este hombre, quien es un Héroe de Cuba y es, a su vez, un Héroe de los pueblos del Caribe: Raúl Modesto Castro. Él y sus compañeros, quienes marcharon desde las montañas de la Sierra Maestra para liberar a Cuba, también llenaron de valor a los caribeños en nuestros esfuerzos en pos de la libertad, la autonomía y la soberanía.

Hace algunas semanas, recordó, 191 de los 193 Estados en la Asamblea General de las Naciones Unidas votaron a favor de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por Estados Unidos contra Cuba.

Browne expresó que los pueblos y Gobiernos de la OECO han disfrutado con Cuba de estrechos vínculos de cooperación y beneficios. Actualmente, cientos de nuestros jóvenes son profesionales calificados que contribuyen al progreso de nuestras sociedades, gracias a las becas otorgadas por el Gobierno cubano.

En tiempos de crisis en nuestra subregión, Cuba siempre ha sido uno de los primeros países en responder, subrayó. De hecho, el Gobierno y el pueblo cubanos han acudido a ayudarnos incluso cuando ellos mismos han enfrentado una catástrofe.

Expresó que se han sentado los cimientos para profundizar los nexos económicos entre la OECO y Cuba en las esferas del comercio, la inversión y las empresas mixtas en el sector del turismo.

Resaltó que Cuba ha alcanzado todas estas conquistas a pesar de las limitaciones económicas que se le han impuesto, lo cual es también testimonio de la administración competente de sus asuntos.

Finalmente, elogió a Raúl por ser un hombre que durante casi seis decenios ha ocupado numerosos cargos gubernamentales y ha desempeñado un importante papel en la evolución de la historia política de Cuba y de sus relaciones internacionales. Tomado de JUVENTUD REBELDE

domingo, 10 de diciembre de 2017

Derechos en picada

derechos-humanos-en-cuba-y-en-estados-unidos-1
Por Francisco Arias Fernández
Una investigación publicada por  la revista The Lancet reveló que desde inicios de este siglo, Estados Unidos, la superpotencia mundial, ha registrado un aumento en las cifras de mortalidad materna, cuya tasa pasó de 17.5 muertes por cada 1000 nacimientos en el año 2000 a 26.5 en el 2015.  Sin embargo ese indicador es peor en el caso de las mujeres afroamericanas que alcanza un 44, mientras las blancas un 13 por cada mil nacimientos.
Se trata de un fenómeno que va a contracorriente de las tendencias en el resto del mundo industrializado donde se produjo un descenso en el mismo periodo.
Mientras tanto, un informe reciente del Programa de Naciones Unidas sobre Desarrollo Humano (PNUD) indica que la esperanza de vida de los estadounidenses es de 79,2 años, dato que lo ubica en número 40 del mundo, por detrás de naciones desarrolladas y de países latinoamericanos como Cuba, Chile y Costa Rica.
Mientras la esperanza de vida de un hombre blanco con estudios universitarios es de 80 años, la de un hombre afroestadounidense con poca formación es de 66 años.
Luke Shaefer, profesor y director de la Iniciativa para la Solución de la Pobreza de la Universidad de Michigan, afirma que “el país luce bastante bien si comparas la parte alta de la sociedad estadounidense con el resto de países ricos. El tema es la increíble diferencia en bienestar entre los pobres y los ciudadanos con más recursos”, agrega e indica que para 2008 la esperanza de vida de los hombres afroestadounidenses sin educación superior era equivalente a la de los ciudadanos de Pakistán, Bután y Mongolia.
El índice de mortalidad infantil —el número de niños que fallecen por cada 1.000 nacimientos vivos— es otro indicador clásico de bienestar social y según el más reciente informe del PNUD, que utiliza datos de 2015, en Estados Unidos esa cifra se ubica en 5,6. Esto le coloca en el lugar 44 del mundo, nuevamente superado por el conjunto de países ricos, así como por Cuba, Bosnia Herzegovina y Croacia.
En este caso, además, las diferencias sociales dentro de Estados Unidos también se hacen evidentes. Según Shaefer, para 2011 la tasa de mortalidad infantil para afroestadounidenses era similar a la de Togo y a la de isla de Granada.
De acuerdo con un estudio de Unicef publicado en 2012, que comparaba la situación de los niños en 35 países con economías avanzadas, Estados Unidos aparecía en el penúltimo lugar, solo por delante de Rumania.
El indicador de pobreza infantil relativa, que mide el porcentaje de niños que viven en un hogar cuyo ingreso —ajustado al tamaño y composición de los miembros de la familia— es menor al 50% del ingreso medio nacional, ubicaba en esta situación a 23,1% de los menores estadounidenses.
Aunque EE.UU. es la sede de decenas de las mejores universidades del mundo, ello no implica que la formación promedio de los estadounidenses esté a la altura de esas casas de educación superior. Además el país  tiene 16 millones de personas analfabetas, más que muchos otros países desarrollados en el mundo. La cifra de personas que no saben leer ni escribir representa el 8% de su población.
Muchos creen que el sistema les falla a quienes necesitan más ayuda y que hay una gran disparidad entre las áreas ricas y las más pobres del país.
Para ser el país más rico del mundo, Estados Unidos tiene un porcentaje sorprendentemente alto de su población que experimenta problemas para conseguir la comida que necesita para alimentarse.
Un estudio del Departamento de Agricultura de ese país estimaba que para finales de 2014, la fecha de la medición disponible más reciente, cerca de 14% de la población estadounidense enfrentaba lo que se conoce como inseguridad alimentaria: dificultades en algún momento del año para proveer la comida necesaria para todos los miembros de la familia, debido a problemas económicos.
Dicho de otra manera: no les alcanzaba siempre el sueldo para alimentarse.
Es significativo que 17 millones de hogares aseguran que no siempre tienen el dinero para poner la comida en su mesa. Más aun, agrega el reporte, 6,9 millones de hogares tenían muy baja seguridad alimentaria.
Las informaciones tomadas de publicaciones recientes de la británica BBC News son elocuentes y reiterativas en apuntar al deterioro de derechos humanos fundamentales en EE.UU., donde las cosas no han cambiado en el primer año de Trump, aunque desde junio de 2015 reconocía que “Nos estamos convirtiendo en un país del tercer mundo”.